Por José Antonio García
Durante las últimas semanas la prensa ha cubierto las noticias de siempre: brecha cambiaria, inflación, reestructuración del Estado o el fin de una banda criminal. Esos son los titulares a los que nos tienen acostumbrados. Pero quiero que te fijes en otro, uno que no va a salir en ningún informativo: miles de millones de dólares ingresarán al Gobierno venezolano. Ese dato es justamente lo que no vemos y significa una enorme oportunidad para Venezuela; pero iremos más allá, observaremos quién verdaderamente termina beneficiado, porque en este juego de billar a tres bandas, el dinero siempre entra por el mismo grifo, pero termina goteando donde menos lo esperamos. Quédate, porque hoy te lo contamos.
El MAPA DEL TESORO: Lo seguro y lo condicionado
Según estimaciones propias y de varias fuentes consultadas, a Venezuela podrían ingresar hasta $20.000 millones de dólares en recursos adicionales, divididos bajo dos realidades institucionales muy distintas: el dinero constante que entra por los muelles de PDVSA y los fondos extraordinarios que dependen estrictamente del pulso diplomático.
1. El torrente petrolero (Ingreso Seguro y Comercial): $11.485 millones. El quiebre respecto al año anterior es masivo debido a tres factores concurrentes:
•Por flexibilización de sanciones ($4.763,25 millones): Tras recuperarse el descuento estimado en unos $14,5 USD por barril para evadir las mismas.
•Por impacto geopolítico ($4.166,84 millones): La guerra en Irán empujaro el precio del petróleo. Para Venezuela, esto significa un incremento neto de $14,27 por barril, incluso si el conflicto actual finaliza.
•Por incremento de producción ($2.555,00 millones): La incorporación moderada de 100.000 bpd nuevos valorados al precio actual de realización
2. La ventanilla multilateral (Recursos en Gestión): +$8.000 millones
Dinero que ya pertenece legalmente a la República pero que requiere destrabar los cerrojos de la burocracia internacional: los Derechos Especiales de Giro (DEG) ante el FMI ($5.000 millones) y el Fondo Social de la ONU ($3.000 millones), una cuenta administrada conjuntamente con agencias internacionales para inversión directa en la maltrecha red eléctrica, salud y escuelas.
LA GRAN HOGUERA CAMBIARIA: El rastro del dinero en las alcantarillas del BCV
De acuerdo con el rastreo de firmas financieras y los balances oficiales de facturación de la estatal petrolera, los recursos líquidos que ya han tocado suelo venezolano este año han tenido un destino prioritario: la contención cambiaria y un porcentaje pequeño al incremento de ingresos de las familias y planes sociales.
Según datos de fuentes financieras y reportes de firmas especializadas como Banca y Negocios, el Banco Central de Venezuela (BCV) entre enero y mayo de este año ha colocado más de 5.500 millones de dólares para contener la subida de la divisa americana. Esto representa un incremento superior al 250% en la oferta de divisas respecto al año 2025. Sí, leiste bien: 250% más.
QUIÉN GANA y QUIÉN PIERDE
Cuando el dinero público se inyecta de forma distorsionada, las políticas fiscales son erradas y la estrategia monetaria falla, la economía sufre una patología donde los ganadores y perdedores quedan perfectamente retratados.
Con la colocación de más de 5.000 millones de dólares para contener artificialmente la divisa y la flexibilización en su manejo, el sistema financiero encontró un negocio lucrativo y la brecha dejó de ser un «monstruo» para ponerse al servicio de la banca. Entre febrero y mayo, mientras el grifo de divisas crecía, el beneficio por comisiones bancarias osciló entre el 11% y el 22%. Solo en ese período, bancos como el Provincial y Banesco generaron ingresos por encima de los 100 millones de dólares por venta de divisas.
En contraste, la inflación anualizada tocó el 524,24% a finales de mayo y la canasta alimentaria familiar escaló a $772 USD según el Cendas-FVM, un alza de 237 dólares respecto a diciembre de 2025; mientras tanto, el ingreso del venezolano apenas subió $80 USD y los hospitales siguen desprovistos de insumos.
Pero está no es la única vez que medidas económicas generan estás dinamica, favoreciendo a la cuspide y desmejorando a la mayoría. La emisión de dinero sin respaldo en 2026, incluso con mayores ingresos por Petróleo es otro de estas medidas económicos injustas.
Para muestra un botón. De acuerdo con informes de la Superintendencia Nacional de Valores (Sunaval), el volumen de dinero real dentro de la Bolsa de Valores de Caracas se multiplicó por cinco durante 2025, permitiendo que las acciones del sector bancario y de las grandes corporaciones de licores, químicos, cemento y alimentos reportaran jugosas ganancias netas indexadas en moneda dura. Los grandes activo financieros se benefician de la misma lógica que destruye tu dinero. La liquidez descontrolada incrementa la inflación y alimenta la brecha, pero robustese a la cuspide financiará y empresarial.
CONCLUSIÓN: El grifo abierto de la ilusión
La paradoja venezolana queda al descubierto: tantos dólares entrando y, al mismo tiempo, tan poco bienestar reflejado en los hogares. Al final, el juego de billar a tres bandas ha dejado sus posiciones claras. Los beneficiados de siempre están arriba: la cúspide bancaria, el ecosistema bursátil y las grandes corporaciones. En la base de los perjudicados queda la gran mayoría: el trabajador, los pequeños comerciantes y el ciudadano común.
Cuando una nación experimenta un auge de ingresos de esta magnitud como el que vive Venezuela, la lógica económica dicta que los recursos deben destinarse a encender motores estructurales: activar la demanda agregada mediante la recuperación del salario, financiar la producción y rehabilitar los servicios. Intentar frenar la devaluación y la brecha quemando más divisas mientras se financia el gasto público con dinero emitido del aire, en vez de aplicar medidas estructurales, es un sinsentido. Insistir en medidas inefectivas, obviar la realidad de quienes no se benefician y dar la espalda a la ciencia económica deja de denominarse error para rayar en la complicidad.
Gráfico: Cortesía Celarg.
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