Luis Bravo: Esperanza del gobierno está en manos las odiadas petroleras del Imperio

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Por Luis Bravo Jáuregui

Hay cierto optimismo en el  aire que respiran algunos sectores  por los resultados que pueda haber tenido la dolarización definitiva de la economía y el cierto alivio de las sanciones que permitiría el negocio petrolero a las transnacionales norteamericanas. ¡Quién lo diría,  hace apenas unas semanas,  que la esperanza económica del gobierno estuviese en manos de las odiadas empresas petroleras del imperio!

Optimismo que no flota en el aura de quienes en el país se ocupan y preocupan por la salud de la ciencia académica, pues los dólares que reclama su trabajo son cada vez más esquivos. Sobre todo entre quienes no han podido engarzar sus proyectos a otros de raíz transnacional o sectaria. Lo mismo ocurre con las publicaciones que en su más importante versión reclaman divisas para su manejo arbitral.  Todo un lío que antes se resolvía en buena medida con el Programa de Promoción al Investigador (PPI)  y la LOCTI.

La Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e innovación LOCTI, fue en su momento un respirito para las mermadas fuentes de financiamiento de la investigación que carecía de fuentes de respaldo no estatal. Un alivio en tiemposcomo los que vivimos en 1999 cuando los dineros públicos comenzaron a concentrarse, vía la hiper-burocratización de los entes estatales,  entre quienes estudiaban lo que convenía a la élite de gobierno. La LOCTI se promulgó en el 2001 al calor de la democracia de signo populista que se avizoraba, y pese a las quejas de algunos privilegiados respecto a la posibilidad de privatizar la investigación científica,  les permitió a muchas iniciativas marginadas del circuito académico de poder acceder a dinero fresco para adquirir insumos para el trabajo cotidiano. Duró poco, sal en el agua, pues las reformas sucesivas expropiaron a los protagonistas reales de la investigación y el dinero engrosó las arcas de una burocracia voraz altamente ideologizada. Una burocracia que soñaba  con una masificación de la ciencia que pertenece al mundo de los sueños devenidos en tragedia.

 

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