El régimen en su deterioro, acelerado con los resultados de las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre del 2015, ha buscado vías extra o supra constitucionales para seguir ejerciendo un poder hegemónico y total.
A pesar de contar con el genuflexo apoyo de los integrantes del TSJ, de la defensoría y del CNE, el régimen ha topado con el indoblegable rechazo del 80% de los venezolanos.
Venezolanos que no pueden recurrir a los tribunales para hacer valer sus derechos, o ante el organismo electoral para ejercer un derecho constitucional, como es el derecho al voto, que no consiguen alimentos ni medicamentos, pero que ahora hacen sentir su voz en la calle.
El régimen, que no consigue seguidores para enfrentar las protestas, utiliza las fuerzas coercitivas del Estado: La GNB, el Sebin y la Policía Nacional Bolivariana.
Al pasar de los días, la gente seguir en la calle, el régimen procedió a soltar a los perros colectivos armados.
Pero la gente no se amilana. Todos los días va a la calle. Da la pelea desigual, pero con inteligencia, apoyado en unos jóvenes anónimos, con máscaras anti gases y guantes de tela para devolver esas bombas. Son los nuevos guerreros.
Mayo 4, 2017
