28J – La paranoia es siempre mala consejera

Por Eduardo Martínez

Hoy es un día importante y complejo. Es el día límite para la inscripción de los candidatos presidenciales que competirán en las elecciones del 28 de Julio (28J). Unas elecciones preparadas a toda carrera, y bajo el control férreo del régimen.

Ese control no es un secreto. El régimen se ha encargado que lo sepamos, por la vía oficial, extra oficial y directamente a quienes intentan participar en los comicios.

En esta ocasión, la plataforma de inscripción de los candidatos es el último y más poderoso eslabón de ese control. Lo que en la semana estuvo precedido por acciones de eliminación de partidos que ya estaban registrados.

El Consejo Nacional Electoral (CNE), que debiera ser un poder autónomo, actúa bajo las instrucciones directas y precisas del gobierno regimental. La hegemonía es total en acciones y persiguiendo objetivos que han ido configurando una conspiración entre los poderes. Y el CNE es la guinda en la torta electoral.

Ante cada tropiezo que se consiguen los partidos de oposición, en su intento de participar e inscribir sus candidatos, reciben las mismas explicaciones: “hay problemas técnicos que estamos resolviendo”. Para luego, en caso de existir cierto grado de confianza personal, agregar: “no podemos hacer nada, eso viene de arriba”.

Así ha sido la historia desde la semana pasada. Y hoy, el último día de inscripción, pareciera que no va a ser distinto.

¿Qué es lo que ocurre?

El régimen se ha opuesto a que María Corina Machado inscriba su candidatura. Todo comenzó de la mano de Elvis Amoroso, cuando obstentaba el cargo de contralor general. Fue una sucia jugada burocrática para aumentar a 15 años una medida de inhabilitación -por vía administrativa- de María Corina, en momentos que ya había caducado la sanción que había sido de un año.

Luego, el nada amoroso contralor pasaría a la presidencia del CNE, en donde culmina la faena impidiendo la inscripción. No sin antes contar con otra maniobra del TSJ.

Ahora, también se imposibilita inscribir a la candidata opositora Corina Yoris -quien sustituye a María Corina. Lo que no tiene ningún asidero legal. Ninguno.

Para ello, se ha bloqueado el acceso a la plataforma informática del CNE. La clave de los accesos de los partidos que apoyan a la señora Yoris, no funciona. No hay manera.

Esta acción no ha castigado a la candidata Yoris. Cualquier partido que ha pretendido inscribir algún candidato de renombre ha corrido con la misma consecuencia. Se le inhabilita en lo personal, se retira el registro o amenaza al partido, y se le bloquea el acesso a la plataforma informática del CNE.

A la vez que esto ocurre con la oposición democrática, y en una acción panfletaria, las autoridades del CNE -que legalmente son y serán los responsables- con bombos y platillos publicitan la inscripción de candidatos postulados por partidos de una “oposición oficial” promovida y reconocida por la hegemonía gubernamental. Partidos y candidatos que gozan en las encuestas de cifras cercana a la “raya” por ciento (-).

Consecuencias

Estas acciones tienen consecuencias, nacionales e internacionales. Los riesgos son grandes en un mundo convulsionado como el que nos ha tocado vivir. No se harán esperar. Todo parece ser que los actores políticos están aguardando que las maniobras se concreten.

No nos adelantemos en el análisis. Solo  recordemos que la paranoia es mala consejera.

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@ermartinezd

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