Venezuela … y sin embargo se mueve!

Por Eduardo Martínez

La velocidad siempre es relativa. Lo aprendimos en los cursos de física. Sin embargo, a veces nos parece que vamos rápido, lento o nos parece que estamos detenidos.  Todo, dependerá de contra de con que lo compararemos.

Venezuela en la actualidad no escapa de esas percepciones. Luego de esperar 27 años, el 3 de enero se nos adelantaron los Reyes Magos y no nos trajeron regalos. Por el contrario, se los llevaron en el trineo jalado por una docena de helicópteros.

Han pasado cinco meses, y como dijo el martes Marco Rubio -Secretario de Estado de EEUU- “parece que fueran cinco años”. Advirtiendo que “Venezuela no está donde el gobierno estadounidense quisiera, pero va en la dirección correcta”.

En esos logros, Rubio resaltó el cierre de la prisión de El Helicoide y la liberación de detenidos políticos. Fue un juego de intenciones. El conoce lo que todos conocemos: ese martes el Helicoide seguía abierto, y 400 detenidos seguían detenidos.

Igualmente, apuntó que debe haber elecciones libres y transparentes, y que se debe cambiar el Consejo Nacional Electoral. Orden que sigue pendiente.

A pesar de la discusión sobre la velocidad de los cambios en Venezuela, al día siguiente (miércoles) en Caracas se trasladaron los presos del Helicoide, lo que se interpreta como el inicio del cierre de esa dependencia represiva.

Y como si fuera poco, hizo su aparición sorpresiva en Venezuela el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos, el oficial militar de más alto rango.

¿A qué vino?, según la declaración oficial “para  sostener conversaciones bilaterales con altos líderes del régimen interino, así como con la dirección y el personal de la Embajada de EEUU en Caracas”. Seguramente habló claramente, y seguramente: golpeado.

Estos dos días, en los cuales se adelantaron significativos cambios, nos lleva a señalar como Galileo Galilei: “Y sin embargo se mueve”.

No podemos dejar de lado que la “sustituta” no estaba en Caracas. Como se decía en otra época: “la mandaron a comprar kerosene”… o mejor dicho, a “venderlo” en la India. Después de todo, en estos tiempos en Caracas se baila según el tambor que se toca en Washington… baile quien baile.

Editor, www.eastwebside.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*