Por Eduardo Martínez
Unos meses después de la caída del Muro de Berlín, que dio origen al desmantelamiento de la Unión Soviética, un dirigente político alemán dictó una conferencia en Venezuela sobre lo que estaba sucediendo con la URSS, y sus países satélites.
De esta parte del mundo, muchos no entendíamos en cuál contexto se había iniciado esa revolución a la revolución bolchevique. Razón por la cuál colmamos de preguntas al dirigente democristiano alemán.
Resultó que este personaje, que hablaba perfectamente el español, había sido el negociador del gobierno de Bonn con Moscú para el retiro de las tropas soviéticas en Alemania Oriental y la reunificación de Alemania.
En respuestas a nuestras preguntas, este personaje expuso en detalle el proceso vivido en esos años, tanto en la URSS, como en Europa Oriental y en la Alemania Occidental.
Sobre los cambios que se estaban impulsando desde Moscú, señaló que solo la KGB conocía lo que sucedía en Rusia y qué pensaban los rusos. Resaltando que los funcionarios del Partido Comunista, al igual que los mandos de Ejército Rojo, solo tenían una visión reducida y muy local.
Desde 1967, en plena era Brézhnev, Yuri Andropov -un dirigente de muy mala fama en occidente por sus actuaciones en Hungría en 1956- ejercía un estricto control en la KGB. Si había alguien que conocía lo que sucedía en la URSS y sus satélites, ese era Andropov.
En 1982 fallece Brézhnev y, luego de 15 años al mando de la KGB, Andropov asume el liderazgo de la URSS. Es el hombre que conocía todos los secretos del país, incluyendo el PCUS y sus dirigentes, el Comité Central, el Presídium y el Consejo de Defensa.
¿Cuáles eran esos secretos?
Según la inteligencia alemana, Andropov tenía conocimiento de la grave crisis económica soviética; que los habitantes de Berlín, Praga, Budapest, Kiev, entre otros, tenían mejores niveles de vida, que los habitantes de Moscú. Además, que la crisis en la Rusia profunda era insostenible para la población. Rusia no podía seguir manteniendo a las llamadas repúblicas soviéticas para que vivieran mejor que los rusos.
En su breve presidencia, Andropov fue quien inició la era de cambios, permitiendo el desarrollo de las iniciativas privadas que habían sido abolidas por Lenin en los años 20.
Sin embargo, Yuri Andropov era un hombre enfermo que solo alcanzó a vivir 16 meses desde que asumió el mando de la URSS. Sería sucedido por Konstantín Chernenko, otro enfermo que tan solo gobernaría por poco más de un año.
Andropov prefería que le sucediera Míjail Gorbachov. Por lo que la designación de Chenenkov sería un retroceso en las políticas adelantadas por Andropov. Sin embargo, lo corto de su mandato significó una agudización de los males económicos soviéticos, y un breve regreso a los calores de la Guerra Fría del período Bézhnev.
La llegada de Gorbachov al Kremlin, pupilo de Andropov, llevó a la URSS a tomar por los cachos la prolongada crisis económica soviética, y una revisión de las políticas comunistas, incluyendo la relación con los países integrantes de la URSS, y sus satélites. Eso acabaría con la llamada economía centralizada, los subsidios a otros países, e impulsaría la economía de mercado, la transparencia y la apertura política y económica (Glásnov y Perestroika).
¿Hace falta un Gorbachov en Venezuela? o… ¿hará falta un Andropov? … o …. Tal vez ¿Ambos?
@ermartinezd