Por Rubén Contreras
Los primeros iniciados
Revisando el material bibliográfico e historiográfico dedicado al tema que nos ocupa, hemos encontrado aportes significativos que nos inducen o motivan a seguir estudiando el mismo para así obtener mayor sabiduría, o también despejar las dudas que se manifiestan por los vericuetos de la historia y los efectos en ella de los procesos iniciados por el hombre para cambiar, o modificar su curso de acuerdo al interés individual o colectivo de los protagonistas históricos del momento.
Mucho hemos escuchado hablar de los masones, es emblemática la fachada de la Logia Unanimidad No. 3, ubicada en El Cantón, parroquia Maiquetía, Estado Vargas, allá también he tenido la oportunidad de disertar y entablar amistad con muchos de ellos, como Francisco Veracierto Sánchez, Manuel Gutiérrez Agüero, Juan Tundidor, Abraham Rases, Roy González, Juan Gutiérrez, José Ortega, y muchos más que han aportados datos e ideas de interés relacionadas con el acontecer guaireño.
La prestancia de sus actos, la noble acción benefactora que encierra en sus postulados les ha permitido insertarse en una sociedad compuesta de los más diversos estamentos de la venezolanidad y ganar respeto y solidaridad.
Eso es La Guayra, cuna de la libertad americana gracias a la actividad desarrollada por dos precursores independentistas, como lo eran Manuel Gual y José María España, acompañados por Juan Bautista Picornell, Manuel Cortez Campomanes, Sebastián Andrés, José Lax y otros conjurados que participaron en la Conspiración de Los Cerrillos de San Blas, en España, el 3 de febrero de 1796, a los cuales se les impuso como castigo la cárcel en el destierro de los insanos castillos en América.
Durante el siglo XVII, específicamente durante la última década de dicho siglo, en especial el año de 1797, es cuando se inicia formalmente actividad masónica en Venezuela al constituirse la Logia Cartago en La Guayra, el 29-06-1797, según datos aportados a este servidor por el Venerable Maestro Francisco Veracierto Sánchez, quien ha ocupado la Veneratura de la respetable Logia Unanimidad No. 3, en tres oportunidades y le tocó el insigne reto de construir la actual edificación e inaugurarla el año 1960.
La Logia Cartago prontamente a raíz de la develación de la Conspiración de Gual y España el 13 de julio de ese año 1797, abate columnas. Claro la persecución a los líderes del movimiento e implicados en el mismo fue tan cruel, que quienes lo veían con simpatía hicieron mutis por la causa y otearon nuevos horizontes en la búsqueda de su supervivencia hasta el año de 1809, el 4 de abril, fecha en que se organizaron nuevamente bajo la jurisdicción de la muy respetable Gran Logia de Pensilvania, correspondiéndole el No. 176.
También nos narró el señor Veracierto en sus vivencias históricas de Unanimidad No. 3, que el año 1818 fue creada la Logia Guayra, bajo el patrocinio del Gran Oriente Español. Pero para el 11 de noviembre de 1822, La Gran Logia de Meryland, por gestiones de Carlos Soublette, expide Cartas Patentes a las Respetables Logias Unanimidad y Bolívar, bajo los No. 75 y 76, las cuales junto con la Respetable Logia Guayra (antes Aurora), fueron fundadoras de la Gran Logia de Colombia en el año de 1824. La Respetable Logia Aurora se había constituido el 7 de julio de 1823, para trabajar en el rito de york, con Carta Patente expedida por la Respetable Gran Logia de Nueva York, USA. Instalándose solemnemente el 5 de octubre de 1823.
Como se aprecia en esta brevísima descripción acerca de los inicios de la Masonería en La Guayra, pudiéramos expresar que la acción de los masones por sembrar raíces en esa franja costera fue tenaz, y era lógico, La Guayra por ser puerto de mar y difícil de levar como decía Andrés Eloy Blanco, era el centro de ebullición, de difusión y de esparcimiento de todas las ideas que bogaban por el mundo, allí ancló el sentimiento, los ideales y principios de la masonería, para que otros continuaran la tarea hacia adentro del territorio venezolano.
Esas ideas y principios de la masonería en La Guayra, iban paralelas a las ideas libertarias preconizadas por Gual y España, y tenía una empatía silvestre en Colombia. Confidencialmente allá también se tradujo el 13 de diciembre de 1793, y se imprimía “La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano”, por el Apóstol de la Libertad neogranadina Antonio Nariño, quien hasta ese momento se había desempeñado como Alcalde Mayor Provincial en Santa fe de Bogotá.
La importancia de esta declaración, radicaba en que con ella, la Asamblea Nacional Francesa en Paris, producto de la revolución francesa, le dio el golpe mortal al derecho divino que tenían los reyes y del cual decían estar investidos, para actuar a su antojo sin respetar los derechos civiles y humanos de la ciudadanía en general.
De acuerdo a la documentación historiográfica revisada y en especial la obra de Américo Carnicelli, la masonería en tiempos de la independencia de América, y Eloy Reverón con mito y realidad en la historiografía masónica, se deduce que Antonio Nariño fue el primer patriota en Hispanoamérica que estableció relaciones con representantes de la masonería, gracias a la amistad que hizo con el médico francés nacionalizado español Don Luis de Rieux y Sabaires en 1784, quien llegó a Cartagena de Indias y al conocer y hacer amistad con Nariño fundó una sociedad secreta denominada “Arcano Sublime de la Filantropía”, a la cual llevaron en fraternales conversaciones a sus mejores amigos, para hacerles entender los fines y objetivos filantrópicos y benefactores que perseguían.
Las autoridades que representaban la corona española en la Nueva granada, temerosos que Nariño propagase un sentimiento contrario a los que ellos imponían y recordando los efectos que produjo la insurrección conocida como “Los Comuneros del Socorro”, en la provincia del mismo nombre, el 16 de marzo de 1781, pusieron todo su empeño en cortar de raíz cualquier idea contraria, y así el 28 de noviembre de 1785, el precursor de La Nueva Granada fue condenado por La Real Audiencia de Santa Fe a cumplir condena de presidio en los confines de África por espacio de 10 años. De igual manera se le confiscaron todos sus bienes, inclusive la imprenta en la cual se imprimió el libro y ordenó la quema en la hoguera por la mano del verdugo en la Plaza Mayor de Bogotá. Afortunadamente al libro se le pudo sacar una copia como respuesta de la acusación y el alegato de la defensa que firmó el prócer con el Dr. José Antonio Ricaurte.
Así era el comportamiento y las medidas disciplinarias que tomaba la corona española contra quienes osaren disentir de ella. Gual y España no escaparon de ella. Nariño empezó un periplo, que lo llevó por los puertos de Caribe hasta llegar a su destino obligado, del cual huyó, años más tarde pudo Nariño escapar de la prisión y regresó a La Nueva Granada con su plan libertario, esparciendo sus ideas y contagiando a los hombres de buena voluntad a disentir del totalitarismo impuesto por la corona española, circunstancia que no pasó desapercibida y llegó hasta los Oidores de La Real Audiencia de Santa Fe, quienes nuevamente pusieron preso el 29 de agosto de 1794 a Antonio Nariño en compañía de los médicos franceses Luis de Riuex y Sabaires y Antonio de Frois y Díaz, de los abogados Pedro Padilla, Ignacio Pablo Sandino, José de Ayala y Vergara, Francisco Antonio Zea y otros implicados con ideas pre independentistas.
Después del hecho acecido en La Nueva Granada, conocimos cronológicamente de la existencia en La ciudad de La Habana, para el año de 1803, de dos Logias Masónicas integradas por refugiados franceses que huyeron de Santo Domingo, cuando se produjo la rebelión de los esclavos negros. Las Logias tenían nombre “L´Amitie” y “La Benefique Concorde”.
Después de Nariño, entre los próceres independentistas más destacados en Venezuela y Colombia, en al ámbito de la masonería, se mencionan a Francisco de Miranda, Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander, y cada uno tiene su propia historia, que determina su apego al credo que profesó.
De Miranda el Precursor, tenemos que, a pesar de su fama de ser el venezolano más universal de su tiempo, del influjo que irradia para los masones, que hasta ahora no se han encontrado a pesar de la insistencia de los estudiosos del tema, el testimonio documental que indique su iniciación como masón, como ocurrió con el descubrimiento logrado por Manuel Segundo Sánchez, en el archivo general de Paris en 1956, del documento que transcribe la iniciación de Simón Bolívar en este camino, a partir de 1805, en la Respetable Logia de San Alejandro de Escocia, en la cual fue investido al grado de compañero, el 11 de noviembre del año en curso.
Hay autores que sostienen que Francisco de Miranda se inició en Filadelfia en 1783, cuando recorrió parte de las 13 provincias del Atlántico y escribió su Diario de Viajes por el País de la Libertad Racional. Otros aseguran que lo hizo en Paris en 1797. También encontramos otras versiones que expresan que se inició en Filadelfia en 1783, recibió el grado de compañero en Londres en 1785 y el grado de maestro en Paris en 1797.
En fin, la universalidad y prestigio de Miranda, ha sido motivo para que los estudiosos de la historia y de las diversas ciencias que estudian la conducta de los seres humanos, desarrollen conjeturas, teorías e hipótesis en cuanto al tránsito de este personaje por el camino de la masonería, cuestión que como venezolano nos llena de orgullo y de admiración, por haber sido este antepasado, un tema e interés sin importar el momento histórico de quien lo estudie. Por lo tanto, sea o no masón, quienes se sienten competentes para hablar del tema, no pueden pasar por alto la prestancia, gallardía y diversos dones del personaje y su origen como venezolano dedicado a la causa más noble que pueda desear y tener mortal alguno, como es la libertad.
De Francisco de Paula Santander, hemos conocido que después de la iniciación de Nariño y a pesar de las desavenencias que tuvo con éste, fue el propulsor de la masonería en su país, al extremo de formar la primera logia con el nombre de Libertad de Colombia, en el año de 1820. Fue muy sagaz Santander en esta tarea, dado que por el fanatismo religioso impuesto por el oscurantismo de la iglesia y el dogmatismo español, aunado a la ignorancia de las mayorías que integraban la sociedad colonial en América, para esos años y a la poca tolerancia hacia lo extraño que preconizaban las clases sociales, propuso crear artificiosamente una sociedad amante de la ilustración, cuyos fines conllevaban aprender, hablar y traducir los idiomas francés e inglés. Así empezó a labrar su cosecha para el crecimiento del rebaño.
Internalizados sus integrantes de sus objetivos esenciales, obtiene la logia su carta patente que regulariza su actividad a través de La gran Logia Provincial de Jamaica, con sede en Kingston, distinguida con el N° 1, el 9 de marzo de 1820, a nombre de Francisco de Paula Santander, quien para ese momento ostentaba el grado 18 como Venerable Maestro. Todas esas logias debían solicitar autorización de La gran Logia Unidad de Inglaterra. Luego al año siguiente en 1821, esta logia logra cambiar su nombre por el de Fraternidad Bogotana.
Esta actuación de Santander nos permite recordar La Fundación de La Sociedad Económica de Amigos del País en 1829, por José Antonio Páez como Intendente del Departamento de Venezuela, quien nombró como director de la misma a José María Vargas, el científico e intelectual de mayor prestigio en la Venezuela de ese entonces, la cual tenía como finalidad estudiar los problemas del país, ubicar sus soluciones y desarrollar las potencialidades en los ámbitos de su industria, así como en lo económico y social, es decir el preludio del Cordiplan de nuestro tiempo. No sabemos si estaba influenciada por la Masonería, pero jugó un papel importante en el desarrollo del país. Este tipo de sociedades se empezaron a instituir en el país, y en La Guayra en 1848, se fundó la primera ONG de Venezuela y de América, la Sociedad Mutuo Auxilio de La Guayra, cuyos fines eran el socorro mutuo de sus afiliados. En su acta primigenia que tuve a bien el revisar, figuran los masones que construyeron el templo Masón de Unanimidad N° 3, en 1857.
La Masonería y sus Incidencias en la Guerra de Independencia
Hasta ahora en nuestras investigaciones acerca del tema que nos ocupa, no hemos encontrado incidencias determinantes que indiquen una participación de masones, ideas o proyectos de los mismos en cuanto a los planes de los próceres patriotas, o de los jefes españoles, durante la guerra de independencia.
Suponemos que, dado el ideario masónico, en el cual se establecen valores importantes que norman la conducta de sus afiliados, así como el espíritu de la solidaridad, la justicia, la libertad, la propiedad, la igualdad de los hombres por naturaleza y por ley, quieres participaron en ella, sin importar el bando que defendían, se basaban en estos principios y cada cual estaba de imponerlos a su manera.
Nosotros que en lo personal le hemos dedicado algunos momentos de vigilia conocer los postulados de la Conspiración de Gual y España, entendemos o comprendemos que el ideario de estos dos hombres aderezados por sus conocimientos universales fue determinante para la causa de la independencia. Debemos recordar que los dos fueron militares y José María España estudió en Bayona y tuvieron la oportunidad de conocer a través de la lectura las ideas que imperaban para ese momento. Claro está, no hay una carta patente que indique su vínculo con La Masonería, sólo el estigma de sus conocimientos y las empatías que tuvieron con Picornell y los otros reos propiciadores de la rebelión de san Blas han servidoo de fuentes para catalogarlos de masones, dado la persecución de sus objetivos, tan similares como los valores ya enunciados, cuestión que nos motiva a exponer el siguiente planteamiento.
La Conspiración de Gual y España fue el primer movimiento ideológico expresado Venezuela con un contenido social, y eso lo apreciamos cuando leemos parte del articulado de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, traducido por ellos en 1797, Las Ordenanzas y sus Máximas Republicanas, y pareciese que nos estamos refiriendo y citando parte del articulado que compone la actual Constitución Nacional. Para cualquier mortal, estas ideas dejaban entrever un contenido básico que buscaba la perfectibilidad de los hombres y la sociedad, en una marcha hacia un destino mejor, y eso era lo que pretendían esos antepasados cuando escogieron el camino del disentimiento.
La fuerza ideológica expresada en ese articulado, es apenas una muestra de todo lo creado y expuesto por esos antepasados, en su afán de proponer las bases constitucionales de la nueva república, contiene elementos ideológicos muy avanzados para la época, lo cual ha originado una polémica interesante entre los estudiosos de ese hecho histórico, al calificarlo algunos como conspiración y otros como revolución, lo cual da pie para seguir hablando de la misma. Además, todo lo conocido sobre la posibilidad de la igualdad de las clases sociales y la libertad de los esclavos deja entrever la radicalización de los planteamientos, los cuales eran muy avanzados para la época y era prácticamente un tema tabú en la mente de los librepensadores. La primacía del mismo está en que fue una cuestión anunciada mucho antes que Carlos Marx y Abraham Lincoln, expusieran sus tesis sociales, lo cual deja entrever la originalidad y fuerza de sus planteamientos.
Al revisar también como el Pensamiento político de la Emancipación, que contiene las ideas expresadas por los americanos entre 1790 y 1825, se aprecia determinante la originalidad y fuerza de los planteamientos de estos guaireños, y esa fue la razón que llevó el historiador varguense Casto Fulgencio López a expresar que “La Guayra es la Causa Matriz de la Libertad”.
Esa causa matriz de la libertad atentó contra el orden establecido, no perdonó un gobierno de dos caras en la intentona. En España, a los conspiradores de San Blas se les respetó la vida, aquí no, al igual que a Moctezuma en México y Atahualpa en Perú. Los representantes del Rey, los Capitanes Generales Pedro Carbonell y Guevara Vasconcelos, desplegaron toda su furia hacia ellos hasta extirpar de la faz de la tierra a los dos personajes, no tuvieron defensores, ni abogados por su causa, y su destino fue la muerte de la manera más atroz e inhumana, lo que nos demuestra la razón de sus luchas.
Este ideario fue luego la base esencial que tuvieron los insignes diputados que instalaron el Soberano Congreso de la República el 2 de marzo de 1811, para elaborar la primera Constitución Venezolana, he ahí pues el primer aporte, de gran significación prestada por líderes imbuidos en el campo de la masonería a la independencia, y ese patrón ideológico ha continuado en todas las constituciones elaboradas en Venezuela, hasta estos momentos en que nos regimos por la Constitución Bolivariana de Venezuela.
Es posible que en estos momentos este especulando acerca de este hecho histórico, pero bien vale la pena, ya que tal como lo expresa José Félix Blanco, en la obra editado en su primera oportunidad en 1875, los cuales al ser ubicados después de la Conspiración de Gual y España y utilizados por los diputados para elaborar dicha constitución en 1811, estos fueron recogidos por Simón Bolívar y desde ese entonces pasaron a formar parte de su archivo privado.
Qué razones tuvo El Libertador para actuar de ese modo, es que acaso descubrió una empatía solidaria y afectiva como Masón con los conspiradores guaireños, o es que esos papeles eran lo más avanzados en cuanto al ideario que él preconizaba por la causa de la libertad, es posible.
Todo esto nos motiva a expresar que, si hay alguna incidencia en cuanto a las ideas o acciones masónicas en la causa independentista, muy bien se puede tomar como ejemplo de ello, los legados de la Conspiración de Gual y España, ya que durante ese periplo independentista sólo encontramos casos aislados de masones o creaciones de sociedades patrióticas pero muy pocos casos como la creación de la Logia de Achaguas.
Irreverencias conceptuales o la concepción de un credo masón
Ustedes conocen el tema y el ideario masón mejor que yo, pero he querido ubicar algunas variables enmarcadas por las actuaciones de los protagonistas de este estudio, las cuales para mí como quien no conoce las anterioridades en que se basan para actuar, trato de ser irreverente o audaz al emitir algunas comparaciones, con relación al momento que se vivía, y que también pudiéramos verlo como el producto de mi ignorancia en el tema.
De acuerdo a los textos revisados, el proceso de instalación de las Logias Masónicas en América con la Logia Cartago, viene a ser en el siglo XIX en cual se manifiestan con mayor profusión. Claro, hemos señalado antecedentes como la sublevación de los Comuneros del Socorro, pero no hay nada que testifique que este hecho fue promovido por masones, lo que nos indica que antes la opresión a que eran sometidas las colonias de ultramar por los representantes de la corona española, cualquier indicio protestatario era visto como una afrenta y se tildaba de rebelión, además también pudiera pensarse que esa motivación libertaria cuyos fines coincidían con los postulados liberales que estaban rondando por el mundo de ese entonces, muy bien pudiera expresarse que esos patriotas y las sociedades formadas para ganar adeptos proselitistas por la causa de la independencia también eran masones. El ejemplo más patético y fiel de esto lo vemos con la Sociedad Patriótica de Venezuela. Eran acaso ellos masones, dígalo usted.
Otro aspecto a destacar es la coincidencia entre Simón Bolívar y el Rey Fernando VII, ambos afectados por atentados en su contra, motivo por el cual emiten decretos para prohibir la actividad de sociedades patriotas y de masones, Fernando VII después de la rebelión de Riego en 1824, Bolívar en 1828. Que le hizo a Bolívar cambiar de opinión acerca de los objetivos de la masonería, no lo sabemos, pero especulamos o conjeturamos nosotros que después de haberle expresado El Libertador al General Perú de Lacroix y recogido este en el Diario de Bucaramanga, su opinión acerca del ritual y contenido de la masonería el General Santander masón activo, se sintió afectado y tomo una decisión lamentable buscando cambiar el curso de la historia, el atentado de septiembre del año 28, contra un hermano masón.
Además hay otras variables que no tienen respuestas debido a que sí sé está luchando por la libertad, mi compañero de causa es mi hermano, mi amigo y si es posible doy la vida por él, entonces como explicamos la entrega de Miranda a Monteverde en 1812, o el fusilamiento de Manuel Piar en Angostura, es que acaso privaba en ese momento el liderazgo emergente o la consolidación del líder. Y que podríamos decir de la Cosiata de 1826, o de los efectos dictados contra Bolívar por los participantes en el Congreso de Valencia en 1830. Preguntas sin respuestas.
Otro caso curioso es que, en Cádiz estuvieron presos dos precursores de la independencia. Miranda quien murió en la Carraca y Nariño quien también preso por la causa de la libertad, sale libre porque sus hermanos masones después de la rebelión de Riego en 1820 le dejan en libertad, que paso allí, es que acaso cuando estuvo Miranda preso 5 años antes de Nariño no había en esa prisión carceleros y oficiales de la guardia española que eran masones, o es que Miranda había sido más duro contra la corona española o su causa era de otro tenor que la de Nariño.
También ocupa nuestra atención el fusilamiento del coronel Barreiro en Santa fe de Bogotá en 1819, este oficial, quien había perdido ante Bolívar la batalla de Boyacá era masón, fue hecho prisionero por El Libertador con todas las consideraciones diplomáticas que eso conllevaba, fue fusilado por orden de Santander, en contra de la orden de Simón Bolívar, exponiendo a la Gran Colombia a que fuese vista por el concierto de naciones de ese entonces como un país que no respetaba los acuerdo producto de la guerra, cuestión que apesadumbró al Libertador.
Son pues estimados señores y señoras ideas que nos ilustran para tratar de entender el proceso histórico más apasionante vivido y desatado en algún lugar del globo terráqueo durante el siglo XIX, así como la actuación de sus protagonistas, y que nos permite a nosotros venezolanos de estos tiempos, adentrarnos en un tema obligante y deslumbrante por la riqueza conceptual e historiográfica que contiene, que nos induce también a estudiar sus interioridades en la búsqueda de las soluciones más armónicas para quienes creen en ello como una verdad.
Gracias. Muchas Gracias.
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Conferencia pronunciada por el Lic. Rubén Contreras, el 17 de Agosto de 2000, en La Gran Logia de Venezuela, con ocasión de cumplirse el 118 Aniversario de La Logia Gran Sol de América.
FUENTES CONSULTADAS
BLANCO, José Félix
Documentos para la Historia Pública del Libertador de Colombia, Perú y Bolivia
Tomo I. 1875. Publicadas por disposición del General Guzmán Blanco.
CARNICELLI, Américo
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1970. pp. 416. T. I. P. p. 430. T.II
CASSAARD, André
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Diccionario de Historia de Venezuela
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FERRER, Benimeli
Masonería, Iglesia e Ilustración.
(Fundación Universitaria Española)
IV La otra Cara del Conflicto
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GRASES, Pedro
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Pensamiento Político de la Emancipación
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Mito y Realidad en la Historiografía Masónica
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Revista Interamericana de Bibliografía
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México, Editorial Libros de México
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VERACIERTO SANCHEZ, Francisco
Vivencias Históricas de Unanimidad No. 3
Respetable Logia Unanimidad de La Guayra.
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«Las opiniones aquí publicadas son responsabilidad absoluta de su autor».