Reflexiones Astrológicas: Del 8 al 15 de noviembre de 2026

Por Lydia Suárez

En este espacio profundo de Escorpio, donde lo más hondo de la psique nace de lo invisible, emerge la posibilidad de lo nuevo. Es el renacer después de una larga limpieza emocional, un tramo en el que una parte de la sombra, la personal y la colectiva, pudo al fin ser mirada. Lo que queda ahora es la posibilidad de transformarse.

La Luna nueva en Escorpio

El 9 de noviembre, a las 2:02 de la madrugada, hora del este, a los 16°53′ de Escorpio, la Luna nueva invita a concebir un sueño, una aventura posible, ese proyecto que apremia y que salió ileso de los vaivenes y los obstáculos del pasado.

La imaginería astrológica dice que lo que se concibe en una noche así viene cargado de renovación y de cambio de forma. Sembrar en Escorpio es sembrar a oscuras: no se ve el brote, pero algo se está decidiendo bajo la tierra.

Mercurio en retrogradación aparente en Escorpio

Desde el 24 de octubre, Hermes, del antiguo panteón griego, que personifica la agilidad mental, el flujo de la conciencia y la conexión, empezó a andar sobre sus pasos. Trae consigo la memoria, el análisis crítico, la revisión de lo que pensamos, el deseo de entender y explorar las decisiones que tomamos antes.

Ese proceso mental ocurre en Escorpio, de modo que se tiñe de agudeza y de ánimo investigativo. Hermes continúa entrando en las áreas que le corresponden: intermediario, comerciante, comunicador, enviado especial, auditor, periodista, escritor. Como psicopompo busca el oro, en sentido simbólico, hasta dar con las razones que hay detrás de cada paso, cada acuerdo, cada contrato, cada pacto, cada relación, y después las expone.

El brillo mental de Hermes es épico: inteligente, articulado, perspicaz, rápido, audaz. No hay intersticio que no alcance. Retoma su marcha directa el 13 de noviembre, y aun así el trabajo de revisión sigue rindiendo durante las semanas siguientes: lo que se entendió en estos días tarda un poco en acomodarse.

Venus en retrogradación aparente en Libra

El 13 de noviembre Venus, diosa del amor, de los vínculos, de la justicia, del equilibrio y del arte, vuelve a su curso directo en Libra. Regresa dichosa, después de haber recogido su honor y su dignidad, su valor, las formas perdidas y las insatisfacciones del pasado.

Afrodita, artífice de las relaciones humanas, ha recuperado su identidad, su papel, su sentido de vida. Con ello recobra el magnetismo de su belleza y vuelve a resplandecer como Lucero del Alba, justo antes de que amanezca. Esa es la imagen que deja la semana: lo que se revisa a fondo no vuelve igual, vuelve con más luz.

Marte, Júpiter y el Nodo Sur en Leo, en tensión con el Sol

Desde esta semana, Júpiter y el Nodo Sur en Leo empiezan a juntarse y traen imágenes de un pasado que crece y que quizás se exagera. Marte, el guerrero, la acción, la agresión o la defensa, cobra protagonismo a medida que los alcanza.

La posición de esos tres puntos es notable, porque el Sol, la conciencia, hace tensión con el grupo y, al exigir una respuesta, deja que la verdad salga a flote. Esa tensión remite a Plutón, el inconsciente, regente de la ecuación. Plutón se encuentra fuera de límites hasta diciembre, lo que puede expresarse como una fuerza desmedida, de las que piden respeto.

Conviene recordar algo que la astrología repite desde hace siglos: los planetas inclinan, no obligan. La configuración describe una presión; lo que hagamos con ella sigue siendo asunto nuestro.

La recomendación sería mantenernos coherentes, en calma y en gratitud, centrarnos en el latido del propio corazón, ir hacia adentro con amor y serenidad para conectarnos con lo que nos excede, aquí y ahora.

* lydiasuarez@gmail.com

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