Vamos a presumir la buena fe del conjunto de ingenuos que han decido creer desinteresadamente la versión de Rafael Ramírez, según la cual ese nuevo mecanismo para asignación de divisas sería (ahora sí) un mercado libre, transparente y sin restricciones.
Uno entiende que en medio de tanto desastre e incapacidad de los responsables de la economía nacional, muchos, embargados por la resignación, razonen con el peor es nada para decirnos que después de todo el Sicad II es una “acción positiva”, con la “orientación adecuada”, pero “insuficiente”.
Otros no tan ingenuos, pero si mejor informados y más codiciosos, han esperado calladitos frotándose las manos por la operación “raspado de olla” en que va a terminar el Sicad II, más rápido de lo que uno se imagina.
Hay suficiente experiencia acumulada en nuestro país y entre nuestros vecinos para afirmar que un esquema de compra-venta de divisas con tres o cuatro diferenciales cambiarios es caldo de cultivo suficiente para la corrupción a gran escala. Y no puede ser de otra manera.
Ahora bien, una cosa es caer en la tentación y otra montar un esquema deliberadamente orientado a mejorar la situación financiera de PDVSA y de los privilegiados operadores que tienen acceso al mecanismo.
Porque aquí hay que plantearse varias preguntas: ¿Qué requisitos debe cumplir una empresa o persona para que el Sicad II le asigne dólares? ¿Quién determina eso? ¿Cuántos dólares “subastados” han sido liquidados?
Solamente Rafael Ramírez y Nelson Merentes lo saben. Y dado los antecedentes en el manejo de las finanzas públicas de estos dos personajes, ninguna de las posibles respuestas suenan alentadoras. Cosa que por cierto Giordani y Jaua no dejan de recordar.
El Sicad II, al igual que Cadivi, Sitme y el Sicad I, no detendrá la imparable devaluación del bolívar, pero si facilitará una enorme robadera.
La codicia es el auténtico cáncer de este régimen: la codicia por el poder y la codicia por el dinero.
El Sicad II terminará aportando nueva evidencia sobre la naturaleza irrecuperable de este gobierno.
@PedroBenitezF.
