Por Eduardo Martínez
La Comisión Nacional de Primaria, en acatamiento al Cronograma Electoral acordado por la oposición, dio inicio este martes al lapso para la votación del próximo 22 de octubre.
Si bien los 13 pre candidatos vienen recorriendo el país con su propia música, ha sido el régimen quien ha llevado de acompañamiento -hasta el momento- de la percusión con sus tambores y platillos. Unos tambores para nada musicales.
Son tambores de guerra, y no hay que hacerse ilusiones. Actúan como guapetones de barrios. Siempre tratan de entrompar a la oposición con sus amenazas, bravuconadas, y a través de la hegemonía comunicacional.
La experiencia de estos más de 20 años nos señala que no se quedarán solo con las vociferaciones. Siempre vienen acompañadas con indebidas injerencias del aparataje judicial, detenciones judiciales y extra judiciales y, finalmente, con la intensificación de las agresiones a candidatos y militantes de la oposición. todo con el fin de contener al candidato de recorrer la geografía nacional, y a los ciudadanos de participar en los eventos dec campaña.
Está cantado este menú de opciones, al que recurre el régimen cuando no cuenta con los votos. No debe cohibir a los ciudadanos de participar en el 2023 en las primarias, y en el 2024, de acompañar al candidato(a) que resulte electo o electa el 22 de octubre.
Aves agoreras, tal vez impulsadas por las mieles de régimen, se han dado a la tarea de denigrar del proceso de Primaria. Eso también se veía venir. No es para nada nuevo.
Entre la etapa de agresiones viene la de magnificar “cuántos” venezolanos votarán en la Primaria. Un número que será un indicador importante, pero no definitivo.
Hay que ver al candidato(a) que resulte escogido, por quienes vayan a votar el 22-O, como una propuesta al país, y así debe ser tomada en cuenta.
Este candidato(a) vendrá con una propuesta de gobierno y estará acompañada en su campaña del 2023, por un elenco de colaboradores de su gobierno.
En todo caso, si votan 100 mil, un millón o 10 millones en octubre, la importancia no radicará en esa cantidad. Será un punto de partida de cara a las elecciones presidenciales del 2024. La oposición sabrá con cuantos activistas contará para la campaña electoral. Y el régimen deberá apretarse el cinturón para que no se le caigan los pantalones. Lo que viene con votos, será candela.
@ermartinezd