Por Eduardo Martínez
Eglée González Lobato, recientementes designada como Defensora del Pueblo, emitió declaraciones al portal albertonews.com. Fue su estreno en la opinión pública nacional e internacional.
Días antes, había tenido una comparencia ante los estudiantes de la UCV. Fue un episodio mas deplorable que sorprendente. En otro momento lo abordaremos.
Regresando a la entrevista, que fue sustantivamente reseñada también por el portal rdnvenezuela.com, la señora GonzálezLobato construyó en voz propia lo que seguramente será su gestión como defensora el Pueblo.
Las palabras, cuando se le la oportunidad a las personas de explicar lo que para ellas significa, desnuda claramente su pensamiento más interior y profundo.
González Lobato enfatizó que “el país requiere avanzar hacia una democracia plena”, y que “su gestión priorizará la defensa de libertades individuales y la libertad de expresión ciudadana en Venezuela”.
Pareciera, al señalar “avanzar” que cree “que no ha existido hasta el momento democracia plena”. No lo dijo, pero apuntaría hacia alla.
Resultó curioso que se refiriera a “la necesidad de establecer diálogos coordinados para garantizar la estabilidad de los derechos”. Por lo que defendió “su capacidad para expresarse libremente desde su cargo”. Argumentando “que sin libertad de opinión resultaría imposible cumplir sus funciones públicas con éxito”.
En este aspecto, esa última expresión lleva a varias posibles conclusiones dadas las carencias de la libertad de opinión de los últimos años. Lo que dejaría en muy mala posición a quienes le antecedieron en el cargo. Lo que llevó por cierto a que la opinión popular los calificara como “Defensores del Puesto”.
Sin embargo, enfatizó en “la necesidad de establecer diálogos coordinados para garantizar la estabilidad de los derechos”. Lo que lleva a preguntarnos ¿los derechos se respetan o se estabilizan?. Más aun cuando le parece que sea necesario “dialogar para ello”.
Aclaremos, los diálogos llevan normalmente a acuerdos o desacuerdos. Los derechos señora González Lobato no son materia de acuerdos más allá de la discusión original que los introdujo en la Constitución. Los derechos se respetan más allá de lo que el gobierno de turno pretenda, y eso incluye a las interpretaciones que puedan surgir de esos diálogos.
Vamos a ver como doña Eglée instrumenta lo que ella cree que significan derechos humanos, libertad de opinion, democracia plena, coordinación con los otros poderes, y sobre todo, como arrastra en su nueva gestión sus logros en el Consejo Nacional Electoral, donde desempeñó el cargo de Consultor Jurídico. Sobre todo en los tiempos de los “resultados irreversibles”. Tiempos en los cuales la mayoría de los reclamos no pasaron mas allá de una taquilla de correspondencia que solo daba a la calle para que los reclamantes se dieran la vuelta.
En todo caso, doña Eglée nos recuerda una vieja película mexicana de 1949: “No me defiendas Compadre”, en la cual TinTan y el carnal Marcelo hicieron de las suyas.
* Editor – www.eastwebside.com – www.economiavenezolana.com
Fotografía: Fotocomposición.