Por Maruja Tarre
El acuerdo de Ginebra se negoció en los años 60 entre Gran Bretaña y Venezuela. En ese momento los Embajadores en Ginebra eran Alfredo Tarre Murzi ( mi padre) y luego Andrés Aguilar. Se decidió negociar en forma algo apresurada en ese momento, porque Guyana estaba a punto de ser independiente y a Venezuela, como país tercermundista, nos interesaba negociar como “ país expoliado” por una gran potencia y no como “malvados “ tratando de recuperar 1/3 del territorio de un país que estaba apenas naciendo. Como ninguno de los2 embajadores era especialista en el tema, el encargado del caso en Ginebra era un joven y brillante diplomático llamado Marcial Pérez Chiriboga. Había todo un equipo de investigadores y abogados, pero lo q yo conozco lo oí de Pérez Chiriboga, quien dos décadas después fue mi jefe, como Embajador en Washington.
Cuando se negoció el acuerdo de Ginebra se quiso ganar tiempo: se establecieron plazos largos para negociar y llegar a acuerdos. La idea era que, siendo Venezuela un país ya establecido, que gozaba en ese momento de una democracia respetada y de cierta prosperidad, con los plazos otorgados el país se desarrollaría hacia Guayana ( existían magníficos planes de desarrollo con Sucre Figarella ) . Lógicamente el Esequibo gravitaría hacia ese polo de desarrollo y esa región se iría venezolanizando y dependiendo de nosotros. Desgraciadamente no fue así , hubo mucho desarrollo en Guayana , que no se extendió hacia Guyana. Desconozco las razones. Hubo el incidente de Rupununi, que quiero investigar : Guyana acusó a Venezuela de instigarlo, pero se sabe que Leandro Mora ( AD) y Caldera ( Copei) no le prestaron ayuda a rebeldes amerindios que la solicitaban. En todo caso no hubo gran interés en desarrollar esa zona.
Volví a oír hablar de Guyana años más tarde, cuando ya el plazo de entendimiento directo entre Georgetown y Caracas había vencido y siguiendo lo firmado en el acuerdo de Ginebra, se había pasado a depender de los “ buenos oficios” dela ONU. Pérez Chiriboga seguía en el equipo, Luis Herrera Marcano, Emilio Figueredo: todos excelentes, con contacto diario con lo que ocurría en la ONU.
Llegó Chávez y se desmanteló el equipo. Quedó solo uno de los expertos, el almirante Danielss, que realmente no se si le hacían caso. Chávez inició una política completamente distinta, afirmando que el conflicto era una herencia colonial, sin vigencia entre países hermanos y un largo etc, que todos conocemos.
* Internacionalista Maruja Tarre