Lo que se esconde detrás de las noticias

Por Eduardo Martínez

La revisión del listado de las noticias del día nos permite varias lecturas e interpretaciones. Tras cada una de ellas, se esconden las verdades de las verdades, las verdades de las mentiras y las mentiras de las verdades.

Lo dicho en el párrafo anterior puede sonar a un trabalenguas, que lo es. Sin embargo, las noticias pueden ser una especie de traba-verdades que esconden lo importante.

Hoy impacta la lectura noticiosa de dos anuncios. El primero, que exoneran de impuestos por un año a las empresas de telecomunicaciones, y que se insta a la banca pública a otorgar créditos blandos. La segunda información, es que se publica el listado de “Los 10 criminales más buscados en Venezuela”.

Con ambas noticias se pudiera percibir que estamos en un país pujante en el cual hay un desarrollo tecnológico de avanzada, y que la actividad policial se centra en la persecución de delincuentes comunes. Lo que garantizaría la seguridad de las calles. Un ambiente que sería propicio para atraer inversiones, nacionales e internacionales. Nada de estar persiguiendo a los opositores, y mucho menos torturarlos.

Sin embargo, si rasgamos el papel donde se imprimen estas noticias, encontraremos las verdades que esconden.

La economía venezolana solo conoce el “retroceso” en su caja de velocidades. Los índices económicos, son indicadores -valga la redundancia- de una contracción económica y pérdida del poder adquisitivo del bolívar y del ingreso de los trabajadores.

Esta pérdida de poder adquisitivo ha llevado a los venezolanos a prescindir de dos tipos de compras: la compra de una vivienda, y la compra de un vehículo nuevo.

Con la devaluación diaria del bolívar, mantener ahorros en bolívares en la banca es una mala inversión. Por lo que el trabajador venezolano es empujado a gastar en vez de ahorrar, tanto porque el dinero no le alcanza como por la perdida del poder adquisitivo que afecta a los bolívares e imposibilita el ahorro.

En estas circunstancias, al venezolano solo le queda tres alternativas: cubrir la cesta básica – si es que le alcanza- ir a comer cada tanto a un restaurante, e “invertir” en la compra de un celular y accesorios. El dinero, y sus exiguos ingresos no dan para mas.

Por otra parte, este comportamiento tiene un ingrediente adicional que lo impulsa: el problema de las restricciones a la prensa.

Ha desaparecido prácticamente la prensa escrita. Periódicos y revistas impresas solo se consiguen, como viejos dinosaurios, en las hemerotecas.

Y en la radio y la televisión, el venezolano no obtiene informaciones de lo que sucede diariamente, gracias la hegemonía comunicacional del régimen. Cientos de estaciones de radio y televisoras independientes han venido siendo cerradas. Siendo suplantadas por las llamadas radio “comunitarias”.

Dada esta situación de silencio informativo, el venezolano recurre a internet en busca de las noticias, nacionales e internacionales. Para ello navega en las redes sociales, por su inmediatez para los sucesos en desarrollo, y a los portales de noticias.

Es estadísticamente significativa esta demanda de servicios de telecomunicaciones. Son millones de venezolanos que hacen uso diariamente sobre estos servicios. Las descargas son cada vez más pesadas, por cuanto el internet ha incorporado la tecnología del “streaming” que ha permitido ver las transmisiones en vivo de tv, películas y noticieros; el jugar, y acceder a clases y conferencias virtuales.

Esta demanda requiere de grandes inversiones. El país no la puede hacer, y en un ambiente de decaimiento económico y delincuencia extendida, no ofrece atractivos de infraestructura y seguridad necesarias.

En cuanto a la lista de los 10 criminales venezolanos más buscados, esta se ha publicitado en momentos en que sociedad venezolana está sensibilizada por lo ocurrido en Tocorón. Un hecho que develó las desviaciones de los sistemas judicial y carcelario. Lo que a su vez ha debido tener un impacto negativo internacionalmente, solo comparable a la época en que Pablo Escobar estuvo detenido en un cárcel en Colombia, donde era él quien reinaba.

Sobre este listado, solo señalaremos que no son todos los que que deberían estar. Si son como se publicita “los venezolanos más buscados”, habría que incluir a aquellos que figuran en las listas del FBI, y otras policías europeas.

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@ermartinezd

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