Por Eduardo Martínez
La situación del país no está buena. Para decir la verdad y sin exagerar: “está mal”. Y para estar ajustados a la verdad: “va mal”. No hay que tener un post doctorado en ciencias políticas para darse cuenta.
Luego de las elecciones del 28-J, y a una semana sin que el Consejo Nacional Electoral (CNE) siga sin publicar los resultados, no es de esperar que las cosas estén bien.
Para rematar, el Ministerio Público (MP) ayer se hizo eco de una declaración de Edmundo González y María Corina Machado, donde hacen un llamado a los militares y policías para que no repriman -como lo están haciendo- a venezolanos que están convencidos de que Edmundo González ganó en las presidenciales. Y como González se declara en la misiva como “Presidente Electo”, el MP ordenó una investigación.
Sin embargo, mientras el CNE no publica las actas, la oposición ha publicado y puesto a la orden de los electores dichas actas en una página web de fácil acceso.
Esta publicación, y por consecuente “noticia crimini”, debiera haber alentado al MP a abrir una investigación -que no ha ocurrido- por presunto fraude, que es lo que menos –a una semana- piensan los venezolanos que ha sucedido. Así como también, un número cada vez más creciente de países que observan con preocupación el episodio electoral, por lo que han pedido que se publiquen las actas.
Esa investigación, por “noticia crimini”, no se ha iniciado.
¿Cómo analizamos esta situación? Al no revestir ninguna seriedad, solo nos queda enfocarla con sentido del humor. Algo que hacemos siempre los venezolanos cuando tenemos ante nosotros una crisis que no vemos para donde va.
El sentido del humor, se define, como la “capacidad para ver o hacer ver el lado risueño o irónico de las cosas, incluso en circunstancias adversas”.
Teniendo a la mano esa definición, es de recordar una anéctoda de lo dicho por Oswaldo Álvarez Paz en los días anteriores a los sucesos del 11 de abril, cuando el comandante eterno “la cual aceptó”.
En esos días, el poder del gobierno se desmoronaba minuto a minuto. Era evidente.
Una señora bastante alterada, quien le preguntó a Álvarez Paz ¿cómo vez las cosas? él le contestó: “te lo voy a decir en el humor a la viz conversa de los maracuchos: Para los que pensaban que la vaina iba a ir mal, va del carajo”.
PD: Hay dos actitudes que deben tener los políticos: Sentido del Humor, y Sentido del Ridículo. Sobre el humor, lo abordamos en esta nota. Sobre el ridículo, lo dejaremos para otra oportunidad.
Ilustración: Cristian Moreira (MiLoco) de ladiaria.com.uy, Uruguay.
@ermartinezd