La Ratti-ada a la lámpara

Por Eduardo Martínez

No es la lámpara de Aladino, que hacía realidad los más increíbles deseos, sobre todo riqueza y dinero. Pero sin duda alguna de eso se trata.

El régimen, empeñado en obstaculizar la regularización institucional del país, se ha dado a la tarea de impedir a cualquier costo que la oposición presente un candidato unitario.

Desde un primer momento, el propio Nicolás Maduro lo advirtió. Lanzando al aire la posibilidad que se introdujeran recursos ante el TSJ. En ese momento, calificando de “corrupción” que el CNE gastara sus recursos en algo que no les competía por ser un acto privado de los partidos.

La primera pedrada fue la inhabilitación de María Corina Machado -a todas luces ilegal- una acción que si la oposición la deja pasar, establecerá un camino al mejor estilo nicaragüense. Aunque en los países de partido único, la experiencia se remite al know-how soviético.

Ahora, echando pa´tras el argumento original que la primaria es un asunto privado, en los borradores de sentencia que circulan por los pasillos se trae a colación la competencia del CNE para inmiscuirse en los procesos internos de los partidos.

El modus operandi

En este caso, como en otros tantos anteriores, el modus operandi es el mismo. Se busca algún recurso que reposa en los polvorientos archivos del máximo tribunal, para luego acelerar en cuestión de horas una sentencia.

Cuando no se puede aplicar una “analogía” legal, se procede a buscar un instrumento que introduzca un recurso, como ha sido el caso de la Primaria. Recurso que respetará los lapsos procesales y que recibirá la “urgencia” del caso para adelantarlos. Lo que no ha sido usual en estos tiempos.

Esto hace sospechar que estos pataleos legales  llegan amarrados a un borrador de sentencia. No habrá que pensar mucho.

Los instrumentos

Estos exabruptos exigen siempre la aparición de un cómplice necesario. Una especie de mensajero que dará la cara de un ciudadano preocupado por la presunta legalidad en el país. Usualmente de dudosa pertenencia al caso, por no tener arte o parte en lo que se juzgará. A pesar de esto, pasará la puerta infranqueable del TSJ, que a todos los recursos de la oposición, le da siempre la misma respuesta: inadmisible.

El instrumento, o especimen, gozará por unos días de una notoriedad en la hegemonía comunicacional del régimen. Mejorará también su manera de vestir, y sobre todo, se subirá a costosos vehículos, que mostraran sus nuevo status económicos al aparcarlos a las puertas de lujosos restaurantes.

Estos personajes que se prestan para estas jugadas, más temprano que tarde, descubrirán que se han convertido en una especie de verdugos. Lo que los llevará a un descubrimiento peor para ellos: Descubrirán el porqué a los verdugos les ponen una capucha para que nadie los reconozca. Solo que esta caso que analizamos, ya mostraron sus caras.

Es allí donde casi a perpetuidad gozarán del rechazo de la población. El minuto de gloria, se transformará en una eternidad de repudio.

Serán como los leprosos a los que se les colocaba una campana atada al cuello. A sus pasos, todos los transeúntes cambiaran de acera, nunca los verán a los ojos, y ellos tampoco tendrán fuerza para levantar sus miradas y recibir también su ración de odio.

Consecuencias

Pudieran ser terribles las reacciones a estas acciones emprendidas por el régimen. No hay peor cosa que acabar con las esperanzas de una población que ha estado sometida a la pobreza, la miseria y a la separación familiar. La Ratti-ada a la Lámpara tendrá consecuencias.

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@ermartinezd

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