José Antonio García: ¿Qué le espera a la economía venezolana en el último trimestre?

Por José Antonio García

Épocas como la del último trimestre del año, sumadas a otros factores, pueden, y así ocurre, afectar la economía de un país. Venezuela se acerca a la temporada de fin de año, que además coincide con la inestabilidad del mercado de petróleo y distorsiones cambiarias. Para todo hay un momento o temporada y la que se avecina no parece buena para la inflación y el valor de la divisa en Venezuela.

Menos ingresos en divisas

Según los datos de la Agencia Internacional de Energía (AIE), el promedio del valor del barril de petróleo entre los meses de agosto y septiembre fue de 76,11 dólares, lo que representa una caída de mas de 9% respecto a su promedio entre los meses de enero y julio del año 2024, lo que también se tradujo en una caída de los ingresos en divisas para el Estado venezolano.

Con menos dólares, los volúmenes de intervenciones del Banco Central de Venezuela (BCV) en el mercado cambiario para estabilizar la divisa pueden caer y los precios del dólar incrementar. En los últimos dos meses, los volúmenes de ventas de divisas por parte del BCV no fueron suficientes para satisfacer la demanda de las mismas, ocasionando un incremento en las compras del dólar no oficial, lo que aumentó su cotización las últimas semanas, situación que también se experimentó en el dólar oficial, que pasó de 36,58 bolívares a 37,07.

Más bolívares en la economía

El último trimestre del año y como se acostumbra en Venezuela, el gasto público incrementará, con más bolívares en la calle, la compra de la divisa norteamericana crecerá en el país.

El incremento de la masa monetaria en la economía por razones de temporada ocasiona un aumento en la compra de la moneda norteamericana y de los bienes y servicios. El resultado: un incremento en los índices de inflación por aumento de la demanda.

Brecha entre dólar BCV y el dólar no oficial

La brecha entre el dólar oficial y el llamado paralelo se incrementó en más de 22%. Esta distorsión, ocasionada por diversos factores, incide en el precio de los bienes y servicios, es decir, incrementa la inflación. Mientras la brecha persista o se amplíe, la población y las empresas buscarán proteger su patrimonio. Por un lado, acentuando la compra de divisas, lo que presionará el alza del valor de la misma; por otro, el sector comercio ajustará sus precios para evitar pérdidas a la hora de reponer sus inventarios.

El último trimestre del año trae consigo una combinación de factores que incidirán en el incremento de la inflación y el valor de la moneda norteamericana: unos propios de la temporada, otros de carácter externo y algunos ocasionados por no atender las distorsiones cuando estas comienzan a asomarse en la economía.

Para el último trimestre del año y ante la realidad económica, la población deberá hacer uso efectivo de sus ingresos y finanzas. En ese sentido, destinar su salario a los bienes más necesarios para el hogar y contemplar marcas y presentaciones más al alcance de su bolsillo, entre otras; mientras que para el sector empresarial, el acento debe estar en poner más atención a la gestión financiera que a la comercial.

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