Francisco Contreras: Si se sembró poco ¿Se habrá hecho bien?

Spread the love

Por Francisco J Contreras M

En nuestra comunidad económica existe la idea dominante de que el crecimiento económico a como dé lugar induce el empleo, la demanda de bienes de capital, la de bienes intermedios, la de insumos, que a su vez de manera circular aumenta la demanda de bienes y servicios de consumo final e incentiva de nuevo más inversiones y así sucesivamente el proceso se repite una y otra vez creando bienestar.

Es el entendimiento del sistema económico en equilibrio que escapa a la condición desequilibrante y dinámica que rige la naturaleza. Las tesis convencionales que plantean la necesidad de crecer para no colapsar, reforzada desde el deseo de consumir más y de producir más. Es la idea de que siempre habrá recursos y siempre crecerán de manera continua. Pero eso contradice el principio de la dinámica de la naturaleza y del necesario recato en su aprovechamiento, en el mundo es inevitable la formulación de propuestas reversibles en función de daños no anticipados derivados y colaterales de la energía fósil (Nicholas Georgescu – Roegen).

La idea de la generación de entropía del modelo de crecimiento, de la siembra del petróleo (Adriani – Uslar Pietri) y de la premisa de la realidad como inestable, dinámica y desequilibrante fueron relegadas sin considerar que, en el frenesí del uso de materiales, siempre hay una parte que se degrada y que es imposible de recuperar, ni con los métodos más futuristas de reciclado. Y es que ni siquiera sembrando el petróleo se ha hecho bien la tarea en Venezuela. Es el mito de las grandes obras de infraestructura, de proyectos colosales perdidos, inconclusos o simplemente inexistentes o de difícil mantenimiento ha sido la norma. Hay que considerar que el proceso económico es entrópico: no crea ni consume materia o energía, sino que solamente trasforma baja entropía (petróleo, minerales, metales preciosos) en alta entropía (represas, bienes y servicios, obras de infraestructura, …). Por lo tanto, había que garantizar la auto sustentabilidad y el control de impactos perversos colaterales. Eso ni se menciona en este país y es clave en la definición de su futuro.

(*) Profesor del Doctorado de Economía de la Universidad de Carabobo.

Deja un comentario