Francisco Contreras: La emisión irresponsable de dinero en Venezuela

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Por Francisco Contreras Márquez

En la enseñanza de la economía se debería expresar de manera explícita que su propósito es el bien común no la suscripción de escuelas de pensamiento como si fueran partidos políticos, religión o ideología. En nuestro país es tendencia mayoritaria asumir nuestra disciplina como ideología o dogma.

Precisiones metodológicas previas

No aspiramos develar la superioridad de la ciencia económica a partir de esos criterios, pues dependiendo del contexto las creaciones derivadas de los clásicos, neoclásicos, marxistas, keynesianos o como quieran encuadrar el pensamiento pueden explicar y dar respuestas a problemas sociales, del individuo o de las organizaciones. La caja de herramientas del economista es extensiva, las teorías se formulan para la explicación y atención de problemas sujetos a criterios de demarcación, experimentación o deliberación acordada, susceptibles de refutación. Esta introducción al tema se hace con el propósito de evitar cualquier connotación ideológica o política sobre este trabajo.

Hemos sostenido que ese extravío de la esperanza es producto de dos factores, el primero, la asfixia regulatoria que promueve la extracción de rentas desde quienes agregan valor produciendo hacia quienes poseen poder discrecional e información privilegiada para incidir a voluntad sobre los actos fundamentales de la vida civil o económica, esta condición define un reparto de valor entre gobernantes y aliados de ocasión en detrimento de la mayoría.

Un segundo factor, en países con fragilidad institucional, tiene su origen en la intencionalidad populista-iliberal de quienes aspiran perpetuarse en poder países mediante la erosión de la confianza en las instituciones públicas, privadas y hacia todos los demás que piensen diferente. El logro de este propósito alcanza su plenitud con la quiebra moral y la postración social de la gente.

Bajo el “mainstream” populista-iliberal no hay lugar para la ciencia. La ciencia es incompatible con la tergiversación deliberada de la realidad, la relativización de la verdad y generación consciente o voluntaria de incertidumbre mediante la manipulación de las emociones.

La emisión orgánica e irresponsable de dinero: 1999-2012

En esos dos períodos la observación de los datos sobre la emisión de dinero, el riesgo soberano, las reservas internacionales netas y la inflación nos lleva a concluir que la emisión de dinero se hace irresponsable cuando se acompaña con la pérdida de confianza en las condiciones económicas del país.

En ese mundo de desconfianza y extracción de rentas, mientras hubo prosperidad petrolera (1999-2012), el uso de esos recursos se monetizó en mal gasto público y en una gran proporción se fugó del país. La emisión de dinero fue “orgánica” porque tenía respaldo parcial en la renta petrolera, pero fue irresponsable porque se conocía que en un contexto de asfixia regulatoria quien los poseyera se los llevaría del país.

La emisión inorgánica e irresponsable de dinero: 2013 hasta el presente

Cuando las fuentes reales de poder adquisitivo externo se agotaron, se mantiene la emisión irresponsable y ahora “inorgánica” pues está desprovista de cualquier respaldo (2013-hasta el presente). Son los tiempos en los cuales simultáneamente conviven de modo intermitente la hiperinflación y la depresión económica más largas en la historia de demolición de una nación.

Desde el año 2019 hay un cambio en el mecanismo de transmisión monetaria de la inflación, aparece de manera más evidente la relación entre las tasas de canje (Bs/$USD), la emisión irresponsable de dinero, la insuficiencia estructural de reservas internacionales y la inflación.

De modo que la desconfianza inducida por asfixia regulatoria con la intencionalidad de perpetuarse en el poder nos ofrece la certeza del como interactúa la emisión de dinero y el comportamiento del tipo de cambio. Si se allegara a una dolarización plena comenzando con la liberación bancaria para la intermediación financiera en divisas esa presión alcista espasmódica podría ceder.

En la medida que la emisión de dinero se desacelera el mecanismo de transmisión se recrea con la insuficiencia de reservas internacionales, y de ambas, hacia la tasa de cambio y la inflación.

twitter: fjcontre35

 

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