Por Eduardo Martínez
Carlos Menem, ex presidente de Argentina, decía que lo importante “es llegar”. Afirmación que declaró a la prensa en Montevideo el día en que se le ocurrió participar en la ya legendaria carrera automovilística “Buenos Aires-Montevideo”. Una competencia en la que llegó de último, y que aprovechó para promocionarse en su pre campaña presidencial en el partido peronista argentino.
El perder y llegar de último, quedó oculto con esta expresión. Al día siguiente, toda la prensa de Buenos Aires replicaba lo dicho por Menem: “lo importante es llegar”. Aunque debemos tener en claro, que la expresión entre lo que escondía era la expresión “a la vis conversa -como dirían los zulianos: “perdimos”.
El Esequibo
Ayer jueves, en un suceso inédito por decir lo menos, Nicolás Maduro señaló en un acto en el Poliedro: “¡El Esequibo es nuestro!”. Agregando “Venezuela defiende sus derechos históricos, con la verdad, sobre el territorio Esequibo”.
Bueno …. En esto del llegar, aunque sea de último, apreciamos que el régimen llegó por fin en el tema del Esequibo, luego de 23 años.
En estos 23 años pasó de todo sin que en Caracas el alto mando chavista se moviera o se diera por aludido. Es más, se hicieron concesiones inauditas a Guyana, lo que fue probablemente producto de una estrategia aconsejada por La Habana, para congraciarse con el Caribe anglo parlante, un archipiélago de pequeñas islas cuyo título de “país” es más grande que el territorio y sus habitantes.
De esta manera Chávez apuntaba a ganarse el voto de estas islas que votan, como si tuvieran el tamaño de Brasil, en las Asambleas de la OEA y de la ONU.
Sin embargo, lo que ha caracterizado a Maduro desde el 2013 no fue lo que hizo, sino lo que no hizo, para lo cual lo más destacado fue “el silencio”. Y el silencio, en los procederes legales internacionales, tiene sus consecuencias.
Espero que a este “llegar”, no se agrande la expresión, y tengamos que añadirle: “demasiado tarde”.
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fotografía Cortesía de la BBC