El panorama económico que vive Venezuela no puede ser peor. El petróleo, que constituye el 96% del ingreso en dólares del país, se vende a 39 dólares cuando hace un año estaba en 99 dólares.
En las calles ya se evidencian las consecuencias de la baja del ingreso. Las colas son cada vez más largas a las puertas de supermercados, mercados, abastos y farmacias. No hay para todos, porque los productos escasean. El venezolano ya no compra lo que quiere, sino lo que consigue.
El bolívar ha perdido valor de tal manera, que si un venezolano quiere comprar un dólar, solo lo consigue a más de 100 veces la tasa oficial de 6,30.
Los pagos de intereses y amortización de capital de la deuda externa de la República, se tragan buena parte del menguado ingreso de dólares del país.
El profesor y economista José Guerra, señaló ayer en un foro, que “entre agosto y diciembre de 2015 se vence el pago de la deuda por $6.300 millones y para el 2016 hay que pagar $12.500 millones más $5.000 millones a China por los préstamos otorgados, es evidente que es impagable con un precio del petróleo venezolano que es menor a 55 dólares por barril”.
“Con los actuales precios del petróleo con tendencia a la caída, Venezuela no puede hacer frente al pago de los compromisos de su deuda externa y si lo hace es a un enorme costo económico y social”, agregó acertadamente.
Por lo que Guerra consideró “necesario un programa económico coherente que atraiga inversiones, que pueda ser aceptado por la comunidad financiera y sobre esa base entablar negociaciones con los acreedores para refinanciar el capital adeudado por $10.000 millones que vence en 2016 y 2017 mientras se continua pagando los intereses generados”.
Con esta propuesta del profesor José Guerra, el país tendría “un respiro” que posibilitaría el aumento de las importaciones de insumos y bienes y capital “para relanzar la producción nacional y aliviar la escasez”.
Eduardo Martínez
Editor www.eastwebside.com