Nunca antes tantos venezolanos emigraron a otros destinos. Ni siquiera, cuando Bóves amenazaba con ocupar Caracas, y los caraqueños emprendieron el camino al exilio interno al Oriente del país.
La situación económica de los venezolanos siguen siendo apremiante. Cada día, ante la ausencia de políticas económicas que vayan ajustando las variables económicas, los venezolanos ajustamos cinturones y correas. Somos obligados a abrir nuevos huecos a los cinturones.
Mientras tanto, en Miraflores intentan distraernos llevando a los tribunales a quienes gerenciaron la Primaria de Octubre 22, a la candidata presidencial de la oposición, y desde antes de la Primaria, con propaganda de guerra para una presunta recuperación del territorio Esequibo.
Es la política de la basura, la alfombra, y los pocillos para recoger las aguas de las goteras de las lluvias. Trapos rojos que sirven para esconder esa basura debajo de la alfombra, y para no reparar las goteras, sino para aprovechar el agua que no llega por las tuberías.
Hay que prestar atención al desenvolvimiento de las variables económicas. Dejar de lado los trapos rojos. Agarrar por los cachos al toro marchito -de las estrategias distraccionistas del régimen- que nos alejan de los verdaderos problemas hechos crisis.
Quieren convertirnos en coristas de presuntos problemas inventados por ellos mismos. No hagamos coro. Impongamos la agenda. La economía es lo prioritario.
Eduardo Martínez, Editor
@ermartinezd
Puede un país tener un economía sana estando bloqueado por 960 sanciones ilegales?…