Editorial: De la Dimensión Desconocida a Buscando al Soldado Ryan

El secuestro y desaparición del Teniente Ronald Ojeda no es un juego. Tampoco debe prestarse a chistes. Su vida pende de un hilo a medida que pasan las horas que se vienen convirtiendo en días.

Si bien no conocemos al teniente, no por ello ignoramos su caso. Perseguido, apresado, escapado, degradado y expulsado de la fuerza armada con gubernamental deshonor, y vuelto a perseguir, es uno de los más de 8 millones de venezolanos que han emprendido el camino del exilio. La mayor parte de esos más de 8 millones, por motivos económicos; en su caso, por razones militares y políticas.

No es una exageración señalar que su vida corría peligro, dadas esas seguidillas que rodean sus últimos 7 años de vida.

En Chile consiguió refugio, pero por lo visto no obtuvo la protección que su caso ameritaba. Lo que ha despertado la indignación de la sociedad chilena.

Los chilenos siempre han estado agradecidos de la seguridad con la cual vivieron su exilio venezolano luego de la caída del presidente Salvador Allende. En Venezuela nadie los tocó ni amenazó.

En Venezuela, ninguno de los voceros del gobierno venezolano ha abierto su boca, aunque siempre han estado prestos a declarar cualquier cosa sobre cualquier suceso. Parece que el teniente Ojeda no existiera, y que aparte de quitarle sus credenciales militares, le hubieran quitado la nacionalidad.

Esta situación que rodea la tragedia del Tte. Ojeda se balancea entre la “Dimensión Desconocida” que todo se lo traga, y la “Busqueda del Soldado Rayan”, sin que hasta el momento haya aparecido Ojeda ni aparezca el personaje interpretado por Tom Hanks, quien afanosamente iba tras las huellas de Ryan.

Oramos por la vida y regreso con su familia del venezolano Ronald Ojeda.

Eduardo Martínez, Editor

editor@eastwebside.com

@ermartinezd

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