Lo que viene después del 1ero de agosto lo desconocemos. En las redes pitonisos con encargaduria, se ocupan de las penas que nos traerán estas ferias.
Algunos “dirigentes” las descartan, más por ausencia que por dirigencia. Alguna vez un agudo amigo me grabó una frase lapidaria: lo peor de un cogollo es no estar dentro. Por algo de eso, lo que venga después del 1ro de agosto nos resulta ajeno y distante.
Pero nos toca “tropicalizar”, nuestras versiones del tema y esperar lo mejor de esa instancia. Es lo que tutor nos puso como tarea y debemos procurar su éxito. El tutor es EEUU … por si acaso.
Interesante que hay quienes conceden habilidades extremas a Jorge Rodríguez, quien “siempre” nos ha engañado, olvidando que el engaño tiene una responsabilidad en el engañado. Si por aquello de que el “pendejo al cielo no va porque lo jod… aquí y lo jod… allá”. Si, la mentira es propiedad y responsabilidad del mentiroso, más el engaño implica hasta complicidad.
Pero la conversación, del 1ero de agosto, la ordenada por el tutor, busca un nuevo Consejo Nacional Electoral y un nuevo Tribunal Supremo de Justicia -que no existen hoy- y que nos pueden ir llevando a una reinstitucionalización que nos permita llegar a la normalidad necesaria para crecer.
Todos, todos, necesitamos que esa conversación tenga éxito y tras ese éxito llegar al lugar de las elecciones donde todos podamos participar en un futuro mejor para nuestra Venezuela. Que yo apoye lo que se inicia el 1ero de agosto, es poca cosa, pero que todos hagamos conciencia de lo que procura nuestro tutor, es urgente.
Por José Hernandez
* Corresponsal en Miami, Editorialista