Domingo González Villegas: Promesa es promesa

Por Domingo González Villegas

No creo sea necesario relatar los sucesivos acontecimientos que nos han venido atropellando desde hace unos años. Pero si inevitable la mención de algunos fenómenos que, puntualnente, son indicadores de la gorriña en que nos han zambullido.

Veamos: el deslave y el rechazo a la ayuda de USA, para que el nuevo dueño viera que, ciertamente, les eran leales hasta la entrega total, y hubo protestas, pero no oídas;la manifestación más gigantesca vista, en procura de la libertad de todo un pueblo: la del 2002 con su secuela de muertos a sangre fría desde el Edificio la Nacional y otros circunvecinos, además del apoyo que  desde el Puente Llaguno, le brindaban sus acólitos.

Fue el grito de un pueblo pidiendo justicia…y no lo oyeron, a pesar de lo macabro del asunto; el Sr. Brito, un agricultor emprendedor despojado de su parcela productiva, quien murió de inanición  porque los mandamás debían demostrar quién es el que manda; las miles de protestas que a diario se suceden en todo el país, por los salarios de limosnas, los servicios públicos en deterioro permanente, y nada: oídos clausurados; la invasión  a los partidos políticos, el cierre o clausura a decenas de medios de comunicación, escritos o radioeléctricos; con sus protestas adicionales; la franquicia a la guerrilla colombiana en todo el ámbito fronterizo, y oídos taponados; el Arco Minero con sus negocios colaterales: tráfico de niñas, de metales preciosos, de combustible, de armas y…de droga.

Y lo peor, el tráfico de dignidades donde se trueca el honor por una caja CLAP.

Y, así, trastabillando, dando tumbos, el pueblo, no alcanza  de agarrar el grito que se le escapa, regresando ecoicamente. Hay más, mucho más y todavía existen crédulos en espera de un milagro…increíble, pero desgraciadamente cierto. Entonces?,  qué promesas inventarán ahora? Puede que usen el Esequibo como palanca distractora: es lo que tienen más a mano, los métodos no importan a la hora del ethos. Causa y efecto. Quién da más?

*Economista, Profesor Doctorado UCV.

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