Domingo González Villegas: Cuál es la verdad verdadera del nacionalismo actual

Por Domingo González Villegas

En la controversia sobre el reclamo del Esequivo, de sí es legítimo o no, nacionalista o chanchullero, fuera de orden o pertinente, se está dejando de lado lo medular del asunto. Por qué surge, en este momento y no antes, tal cuestión:quién (es) lo desempolvan y lo exponen a la luz del día como si fueran los redentores de nuestras posesiones terrenas; ¿qué hay detrás de toda esa arenga panfletaria?

Pareciera que nos están tratando, a los venezolanos, como entes genéticamente ingenuos, maleables y robóticos. Y eso lo están aprovechando, científicamente, los valedores de oficio al desviar la atención de los verdaderos motivos que alientan tremenda desmesura.

El régimen nunca había estado tan falto de fuerzas como ahora, sabe que está muy débil, que ha perdido credibilidad incluso en sus comparsas, que de tanto exprimirle las tetas a la madre, estas se están secando artificialmente por tanta miserabilidad utilizada para ello, sin tiento para reponer su potencialidad creadora porque solamente se requería la inmediatez. La filosofía del mezquino, del sátrapa, del conformista de migajas ha dejado al descubierto la verdadera realidad: de presentarse elecciones ahora, en este momento y los inmediatos por venir, saben que están perdidos, que no llegarían ni a un solo sorbo del cántaro. Y ello es preocupante, por dos motivos fundamentales, para ellos, por supuesto: uno, los comunistas buscan el poder aún a costa de sus más íntimos sentimientos (recordemos aquello de, lo primero es el partido, después el partido y por último el partido); segundo, la lenidad conque se ha manejado la cosa pública,  el genocidio disfrazado que se ha aplicado a la sociedad en general, el desprecio al otro en toda su intensidad e intención, dónde quedarían de tener que hacer sus bártulos?

Tremendo dilema tienen en sus manos porque, en sano juicio, más de uno de ellos saldría de su despacho al presidio de una vez. Y si es cierto lo que siempre se ha comentado sobre los SOLES, pues ni hablar que no es fácil la cosa.

Por ahí, mis muy humildes cavilaciones, han ubicado la verdad verdadera de todo este entramado prosopopéyico sobre la defensa del Esequivo.

Lo peor es que, como siempre, la cuota de muertos las pondrá el sector más humilde de nuestra sociedad: los soldados de a pie.

* Dr. Ciencias Sociales y en Economía

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