Por Domingo González Villegas.
Hace un año el poder adquisitivo de los venezolanos era igual a 100; hoy es igual a 30, aproximadamente, lo que podemos corroborar con un ejercicio elemental: qué y cuánto podías comprar en el inicio del período y cuánto al final del mismo(es decir julio pasado y julio actual)
Lo grave del asunto es que los que vivimos de una renta fija (profesores por ejemplo)estamos condenados a sufrir los embates de esa perniciosa enfermedad, la que es alentada por la cúpula gobernante y sus sustentos actuales y pasados (PSUV, PCV y todos aquellos que abrazan o han abrazado aquello de que en comunismo se vive mejor)
De otro lado nos encontramos con prestidigitadores político/partidistas que tratando de paliar la situación, recomiendan a los maestros buscar alternativas para ingresos adicionales tales como preparar empanadas, jugos naturales, chofer de taxis, entre otros y, como corolario, el mayor empleador, en este caso el Estado y, por supuesto, su coordinador principal y colaboradores inmediatos, represan los emolumentos que por sus actividades normales, han de cobrar, como ingreso disponible, a las arcas de los susodichos empleados públicos.
De ahí que nos preguntamos, es por desconocimiento de los estragos que causan esas acciones en contra de los trabajadores al servicio del Estado o es una política premeditada para agregar uno más, de los varios que existen, modalidades de dominio al pueblo.
Hay maneras de esclavitud, hay modos de doblegar voluntades, sea cual sea su causa/efecto, eso se LLAMA GENOCIDIO INDUCIDO o planificado. ¿Qué hacer?