Descubierta lavandería china en España

Gao Ping habría planeado regresar a China. Lo que aceleró su detención.

 Recientemente, una redada en España condujo a la cárcel a 87 personas pertenecientes a una organización criminal dirigida por el chino Gao Ping.

Estos chinos, que hace un siglo se caracterizaban por operar lavanderías de ropa, evolucionaron con los tiempos y se dedicaron en España también al negocio de la lavandería, pero en esta ocasión, para lavar dinero mal habido u oculto para no pagar impuestos.

Según relata la prensa española, al menos 200 empresarios españoles habían utilizado o utilizaban los servicios de la red encabezada por el chino Gao Ping, para blanquear el dinero que está depositado en paraísos fiscales o en países con una legislación laxa.

De acuerdo a la investigación policial, la relación entre los españoles y la organización asiática era favorable para ambas partes: los empresarios obtenían dinero en efectivo de forma rápida y fuera de control, mientras que la familia de Gao Ping recibía a la vez en China una suma similar procedente de las cuentas que los empresarios tienen fuera de España.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, se ha adelantado a anunciar que ya comenzarán a arrestar acaudalados españoles, como resultado de la “Operación Emperador”, como la ha llamado la policía de ese país. “Habría algún nombre que podría causas sorpresa”, ha dicho el ministro.

Modus Operandi

El Grupo III de Delincuencia Internacional de la Udyco (Unidad central contra la Delincuencia y el Crimen Organizado) ha revelado que una de las formas de blanquear dinero, por parte del entramado supuestamente encabezado por Gao Ping, es a través de empresarios españoles que poseen grandes sumas depositadas en países laxos como Suiza, Liechtenstein, Panamá, Argentina, Andorra y paraísos fiscales. Estas personas, que evadieron verdaderas fortunas en época de bonanza, necesitan ahora traer de regreso a España parte de esos capitales para pagar a sus proveedores o para ampliar sus negocios.

Tales empresarios necesitan recuperar parte del dinero que tienen en el extranjero, pero quieren hacerlo sin que estas transacciones sean controladas por los servicios estatales de prevención del blanqueo de capitales y, por tanto, sin que la Agencia Tributaria descubra su patrimonio. La única forma de conseguirlo es usando vías clandestinas. Y ahí entraba en juego la organización del emperador Gao Ping.

En la investigación se descubrió, que muchos de estos empresarios, enlazaron con la organización china a través de Rafael Pallardó Calatrava, un comerciante barcelonés que años atrás entró en contacto con la organización de Gao Ping por ser importador de bolsos, calzado, peletería, carteras, cinturones y otros artículos. Otras veces, los empresarios accedieron a los servicios del entramado asiático mediante una mujer conectada a Pallardó —la israelí Malka Mamman Levy— o bien de otros intermediarios.

Gao Ping

 Gao Ping era un personaje muy influyente entre la comunidad china asentada en España. Lavaba dinero para los millonarios y además, en sus propios negocios, no pagaba impuestos.

Como comerciante, Ping declaraba solo una mínima parte de la mercancía que importaba de China (entre 1.500 y 2.000 contenedores al año), según fuentes de la investigación. Después, distribuía la mercancía entre tiendas propias, otras sometidas a la organización y, finalmente, en otras ajenas, aunque captadas como compradoras mediante el señuelo de buenos descuentos. Los agentes comerciales eran a la vez los recaudadores, convertidos en correos humanos que llevan en mano el dinero hasta la sede central de la organización en Madrid. Luego, el dinero en efectivo era enviado a China a través de Italia y Hungría.

Fuente: Redacción, agencias

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