De la Campaña Admirable a las campañas invisibles

Por Eduardo Martínez

En Venezuela hemos tenido muchas campañas. La mayor parte de ellas exitosas. Entre las campañas exitosas destacan dos: en el Siglo XIX, la Campaña Admirable de 1813, comandada por Simón Bolívar; y la campaña de la Revolución Liberal Restauradora de 1899, comandada por Cipriano Castro. Ambas campañas iniciadas desde Cúcuta, Colombia.

En el Siglo XX, todas las invasiones que pretendían revivir una campaña militar “admirable”, serían derrotadas. Siendo la primera, la invasión desde Trinidad de la Revolución Libertadora de 1901, organizada por el banquero Manuel Antonio Matos. Una campaña que sumiría al país en una guerra civil de dos años, con más de 150 batallas.

La última invasión, que no llegó a ser una campaña militar, ocurriría en 1967, cuando un pequeño grupo de guerrilleros desembarcó en las playas de Machurucuto, estado Miranda. Esta operación de corto alcance y poca duración, había sido organizada en Cuba luego de la Conferencia Tricontinental de La Habana en 1966.

Los invasores habían partido de Santiago de Cuba, en dos embarcaciones. Al zarpar hacia Venezuela, Fidel Castro en persona los había despedido.

Fue una pequeña expedición de tan solo 12 guerrilleros. El saldo de la invasión fue trágico. Alertadas las FAN nacionales por un pescador que se encontró con las embarcaciones abandonadas, un grupo de tareas del ejército dio con los guerrilleros.

El enfrentamiento fue desproporcionado: 11 guerrilleros frente a un contingente militar de más de 200 efectivos.

De los 12 guerrilleros, un guerrillero se ahogó al encallar una de las embarcaciones; otro logró escaparse; 2 milicianos cubanos fueron detenidos; dos milicianos cubanos fueron dados de baja, junto con 6 guerrilleros venezolanos,

De resto, las únicas campañas exitosas que se ejecutaron en el Siglo XX fueron las civiles y las sanitarias: contra la malaria; contra la tuberculosis; de alfabetización; la del Mal de Chagas; la vacunación contra el Polio; y la campaña contra la Bilharzia, entre otras.

Asimismo, es de mencionar las campañas electorales de 1946, 1947, 1952, 1957, 1958, 1963, 1968, 1973, 1978, 1983, 1988, 1993 y 1998; a parte de las regionales y locales, a partir de 1979.

Todas ellas multitudinarias, con publicidad, y demostraciones de calle como en cualquier país decente, igualitario, democrático y garantías para una transición civilizada del mando obtenido en elecciones.

Las campañas invisibles del 2025

En este último año, hemos tenido campañas electorales muy particulares, en las cuales la principal característica ha sido la “invisibilidad”. No hemos visto las concentraciones, mítines, marchas, publicidades en los postes, radio o televisión. Y lo que es más significativo: no hemos visto a los electores haciendo fila para votar, ni votando, ni presenciando los escrutinios.

¿Campaña Admirable?, solo una que se recuerde. ¿Cuál?… ahí les dejo eso.

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@ermartinezd

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