De jugar “Pepa y Palmo” a jugar billar en Las Vegas

Por Eduardo Martínez

En la crisis venezolana, que empieza a asemejarse a un dragón de siete cabezas, los problemas surgen y se extienden sin control. El régimen chavista jugando en tiempo extra, el presidente Donald Trump desarrollando estrategias en múltiples escenarios, la naturaleza actuando por cuenta propia, y la oposición venezolana descolocándose cada vez que tienen oportunidad.

Si bien es verdad que tenemos connacionales big leaguers, el juego de los venezolanos nopasa del billar. Sin embargo, da pena decirlo, todo muestra que nuestros jugadores de la política solo exhiben una experiencia de jugadores de metras en la especialidad exclusiva de “Pepa y Palmo”, una disciplina que con metras (canicas) solo se juega en Venezuela.

Aunque no es errado pensar que pudiera haber sido exportado por los millones de venezolanos que emigraron.

Metras, billar, beisbol… son juegos que tienen en común una esfera, diferenciadas por el tamaño de las mismas y el lugar donde se juegan, entre otras diferencias.

El beisbol se juega en abiertos campos deportivos de grandes dimensiones, con guantes, pelotas y un bate; el billar en locales cerrados, sobre una mesa de 6 huecos forrada de fieltro y con tacos; y las metras, en el suelo de tierra “pelao”.

Viendo estas diferencias, encontramos que los muchachos de nuestra tierra se inician a jugar con unas pocas metras en un solar de su calle.

En esa mismas calles, evolucionan a jugar un beisbol de “chapitas” (tapas de gaseosas); y, cuando ya son adolescentes, su aspiración es que los dejen entrar a los billares.

Por su parte ,el beisbol ya formal es otra cosa. Requiere de disciplina, forma física y siendo muchos los llamados, terminan siendo pocos los escogidos. Al final, no más de unos cientos.

Sin embargo, y lo que muchos no logran ver, es que detrás de estas disciplinas deportivas, se esconden las apuestas. Es lo que mueve el juego, desde ganar metras con el “pepa y plamo”, hasta dinero con el billar y el beisbol. Y las apuestas, se traducen en dinero.

Venezuela 2026

Luego de una sequía democrática de 27 años, en el país ocurrió un inesperado barajo. El autócrata pasa sus días en un calabozo en Brooklyn; mientras en Miraflores aparece de vez en cuando una interina emergente, que a pesar de lo que se le enseña a una venezolana desde niña: decir NO y cerrar las rodillas, ahora a todo le dice SI con las mismas rodillas temblorosas.

Revisando la situación, bajo la óptica de los juegos, encontramos que es la “Pepa y Palmo” el más básico de ellos. Sencillo, directo, simple, donde quién le pega a la metra del contendor, puede ganarse esa metra.

Sin embargo, a los jugadores contrarios al régimen interino, se les olvida que el presidente Trump se identifica con el golf. Una disciplina que le ha hecho ganar millones con sus campos regados por todo el Mundo. Es un juego distinto, que se puede jugar hasta solo, y en la cual el jugador compite contra si mismo. En eso, a Trump nadie le gana… casi siempre.

En ese contexto, nuestros jugadores se muestran enredados en sus nimiedades y su poca experiencia. No se pelean con el régimen, se enredan entre ellos mismos, y ahora envalentonados se muestran altaneros.

Jugar metras es una cosa. Lidiar con tramposos es otra. Y ponerse a pelear con el papá del golf en el Mundo, es suicida.

¿En qué están pensando?

Editor, www.eastwebside.com

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