Por Eduardo Martínez
En la Venezuela del Siglo XX, cuando un muchacho varón se metía en problemas, sus padres le decían: “compórtense como hombrecitos” y den la cara por lo que hicieron. Lo cual no era otra cosa que un empujón para que luego de descubiertas las travesuras, asumieran sus responsabilidades y, con valentía, enfrentaran las consecuencias.
En la medida en que el lenguaje de la sociedad fue evolucionando, y el léxico se volviera más popular, se fue imponiendo la expresión: “asume tu barranco”. Una manera menos elegante de decir lo mismo.
De esa Venezuela que mi generación conoció, hace medio siglo, no importa como se diga hoy en día, por cuanto el significado sigue siendo el mismo.
Es una especie de rendición de cuentas de las actuaciones. Si se hacen travesuras y cometen errores, hay que pagar por ello; o por lo menos, enfrentar la situación.
Ubicándonos en este primer cuarto del Siglo XXI, estamos ante un evidente cambio de gobierno por la vía cívica y pacífica de un evento electoral. Nadie duda del resultado, a pesar de que quienes gobiernan en este momento se resistan a esa realidad.
Nadie se ha ensañado con quienes gobiernan. Tampoco han planteado en este proceso electoral robarle las elecciones para sacarlo del poder.
Los jerarcas del gobierno, se han empeñado en repetir una y otra vez, que la situación nunca antes ha sido mejor, y que más de la mitad de los electores respaldan la re elección del inquilino de Miraflores. Entonces, ¿porque lo rechazan el 75% de los electores?.
Vayamos primero a corroborar de dónde proviene esa opinión que 3 de cada 4 venezolanos lo rechaza. Para sorpresa del propio gobierno, todas las encuestas lo dicen con muy pocas diferencias en los porcentajes. Eso incluye los sondeos de opinión que ellos secretamente ordenan y pagan.
Siendo estos resultados una realidad, el gobierno debiera preguntarse ¿porqué han llegado a este punto?.
Por la razón que sea, los pensionados deben sobrevivir con 3,4 dólares mensuales, cuando la cesta familiar alimentaria tiene un precio de no menos de 500 dólares. En un país petrolero, en gran parte de la geografía nacional no se consigue gasolina para todos. No hay oportunidades de trabajo para los jóvenes. La prensa escrita desapareció de los kioscos. Todo anterior, ente otras cosas, lo que ha provocado es que casi 10 millones de venezolanos hayan emigrado en las peores condiciones.
No son las artimañas de los dirigentes políticos de oposición lo que ha llevado al gobierno a ese descrédito y rechazo. Ha sido la mala actuación y terrible desempeño de quienes han gobernado desde 1999.
En vez de echarle la culpa a los demás, que si el imperio, las sanciones y un sabotaje terrorista, debemos decirle a quienes se perfilan como los gobernantes salientes, y como decían nuestros padres: compórtense como hombrecitos y asuman su barranco.