Entre las virtudes que tienen las redes sociales, es que nos permiten conocer a otras personas, y también, el ser una fuente inagotable de conocimiento.
Hace tres días, descubrimos por casualidad -como suele ser en las redes- una publicación del conocido músico venezolano Cheo Pardo en su cuenta Instragram @cheopardo.
En el post, Cheo al relatar la importancia de las “piñatas”, trae a colación una conversación de cómo las piñatas son un “micro esquema” del capitalismo latinoamericano.
La analogía no puede ser mejor. Cheo, partiendo de un ejemplo de la cotidianidad -como son las piñatas- pudo explicar los intríngulis de la macro y micro economía, el populismo y esa manera de ser de los que hemos nacido y vivido al sur del Río Grande, hasta llegar a La Patagonia.
Este relato en Instagram, es una demostración de lo que decía José Ortega y Gasset, en cuanto a que «la sencillez no está reñida con al profundidad».
El post, se explica por si mismo:
@cheopardo
Tomas ya está saliendo de su fase de piñatas, ya tiene 12 y no nos invitan tanto; quizás estoy más adolorido que él, pues ya no es un bebecito y aunque ahora tengo el mejor compinche que nunca soñé, hay una cuchura del contexto que cambia y extraño. Sin embargo, el post no es acerca de mi crisis, es acerca de las piñatas y del razonamiento iluminado de mi broder el tio Edward Marshall tipo Ted talk que me lanzó un día. En una de las buscadas de baño en parque pùblico hace muchísimo me dijo: “Pilla Cheo, las piñatas son un micro esquema del capitalismo latinoamericano”, guaaa? dije yo.
El gobierno (los papas) ponen recursos en la economía para que todo el mundo le de palo. A los chiquiticos les bajan la piñata para que crean que le están dando; cuando los grandes vienen, el gobierno tiene que ponerla un pelo más difícil para que no la rompan rápido y todos puedan jugar.
La piñata cae al piso después de un buen palazo, algunos caramelos se caen antes, alguien con buen ojo, estaba en su sitio para brincar rápido y aprovechar esa oportunidad pero que pasa cuando cae toda? los más grandes pisotean a quien haga falta para agarrar los mejores caramelos, los chiquitos toman los que pueden, pero casi siempre terminan pobres de dulces y llorando. Los grandes se comienzan a apartar, los chiquitos siguen angustiados de que no agarraron casi nada en proporción a los grandes, protestan y qué hace el gobierno paternalista? saca una partida secreta de caramelos y los tira en el piso para los pequeños desafortunados. La alegría vuelve por un ratillo.
Por un tiempo, hay una paz en al aire que da paso al trueque: “yo agarré 3 chupetas y tu agarraste 3 chocolates, quieres hacer un cambio?” los grandes deslumbran a los pequeños con algún juguete vistoso para tratar de obtener aquel dulce exótico que agarró y más nadie tiene. Hay el que guarda caramelos para la noche, hay quien se los come todos, hay el chiquito con hermano mayor que ayuda a los otros peques y asi sigue…
Después de ese día pasamos años riéndonos tristemente de lo que veíamos esas tardes tan felices.
QUE GENIO EL TIO EDWARD!
* Cheo Pardo es un músico venezolano que se dio a conocer a partir del grupo “Los Amigos Invisibles”.
Fuente: Redacción, a partir de la cuenta de @cheopardo.