De acuerdo a datos suministrados por Molina, el gobierno ha tratado de resguardar al núcleo político que los apoya -, a través de mecanismos excluyentes que le dan acceso a productos y servicios básicos, financiando sus medidas populistas con impuestos a través de la emisión de dinero sin respaldo en reservas, siendo los efectos más visibles de su mala administración, la escasez y la inflación.

El nivel de caída de la economía venezolana en los últimos 3 años, es superior a la del Crash del año 29, que alcanzó 29% durante 3 años. En Venezuela se ha observado una contracción de -10% en el 2015, -12% en el 2016 y en el 2017 podría alcanzar el récord acumulado planteado anteriormente.

En realidad, si analizamos los resultados, la contracción económica ha beneficiado al gobierno, porque le ha dado mayor poder en la distribución de divisas para importaciones y el control de una parte importante de la distribución de alimentos, además de debilitar a la empresa privada frente al Estado, lo que ha ido facilitando el fortalecimiento del modelo económico socialista. Amén del control socio-político que ejerce sin cortapisas.

La inflación desde inicios del gobierno socialista pasó de dos dígitos a tres, amenazando con volverse pronto de cuatro dígitos, lo que haría extinguirse definitivamente la clase media, con lo que se extinguiría también toda posibilidad de progreso real de la economía venezolana, al convertir a ciudadanos que viven de su trabajo y profesionalismo en dependientes de un Estado que los priva de sus derechos civiles a cambio de comida.

Elaborado por: Econ. Karelys Abarca
Twitter: @karelitabarca

Fuente: CEDICE