Por Eduardo Martínez
En vísperas de la Primaria opositora para seleccionar el candidato presidencial, la Plataforma Unitaria y el Gobierno de Nicolás Maduro firmaron un Acuerdo “electoral” en la vecina isla de Barbados.
Convinieron los representantes de ambos sectores, las condiciones para la realización de elecciones presidenciales en el segundo semestre del 2024. Lo que quedó plasmado en 15 puntos.
Lo curioso de dichos puntos es que el gobierno acepta que debe cumplir con la Constitución y las leyes. Lo que demuestra que en los últimos tiempos “como” que no venía cumpliendo lo que exige el marco legal de Venezuela.
Sin embargo, considerando lo mañoso del régimen, solo faltó que se agregara en el texto en cuestión que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y el Consejo Nacional Electoral (CNE) también se abstuvieran de cambiar la interpretación de los textos legales. Algo usual que cada tanto hacen.
Sobre el punto de las restricciones al derecho de elegir y ser elegido, más que letra muerta en el acuerdo, es letra invisible. Así como la liberación de varios centenares de presos políticos, y el regreso de los exiliados. (Ya avanzada la noche del día de ayer miércoles, liberaron a algunos presos políticos. Habrá que esperar para conocer «cuántos»)
En todo caso, hay quienes consideran que el acuerdo es muy bueno. Porque tiene detrás al gobierno de los Estados Unidos, quien no solo ofreció aligerar las sanciones financieras al régimen venezolano, pero solo temporalmente. Lo que por lo visto, es un caso de que te doy para que me des.
En efecto, no habían pasado 24 horas, y ya el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos estaba ofreciendo “licencias” temporales en ese sentido.
Así es como la oposición regresa a Caracas con un acuerdo que parece ser que compromete al régimen a respetar la legalidad. El presidente Maduro, que entiende lo que quiere o le interesa entender, ya en la tarde se regodeaba en cadena del posible embajador que EEUU va a enviar en próxima fecha.
En cuanto a Washington, pragmático como son los anglosajones a la hora de proteger sus intereses, se llevarán de momento más petróleo y gas. Por suerte para nosotros, están acostumbrados a pagar por lo que se llevan. No es el caso de los cubanos, y otros aliados del régimen, que se llevan el crudo a precios rebajados a ser pagados en tres plazos: después, luego y nunca.
¿Y los venezolanos? Quedamos pendientes de votar el domingo en la Primaria, y no sabemos siquiera si después nos van a respetar al candidato que escojamos. ¿No que votar era un derecho?
Pero los que si están contentos… son los que negociaron en Barbados… ¡creen que se la comieron!
Fotografía cortesía de AFP
@ermartinezd