Avanza la estrategia de declarar vacante la presidencia

Por Eduardo Martínez

La solución de la prolongada crisis política venezolana recibió un gran empuje el pasado 3 de enero cuando fuerzas policiales de los Estados Unidos, apoyadas por fuerzas militares, capturaron a Nicolás Maduro y su esposa para enfrentar juicios criminales (penal) en una corte federal.

Sin embargo, la acción quedó “chucuta” por cuanto solo contempló una simple declaración adicional de una estrategia en tres fases, como pasos siguientes a la incursión armada.

Esa declaración, hasta el momento, no ha llegado a formularse como un “plan”. Un plan requiere de lapsos y fechas. Ingredientes faltantes para que la declaración se convierta en un plan estratégico.

Los graves problemas venezolanos no se han resuelto. Solo se han contenido. A alto nivel, la administración estadounidense ha impulsado aperturas para que ingresen multimillonarias inversiones en sectores económicamente estratégicos en los cuales Venezuela exhibe ventajas comparativas.

En los últimos meses, a medida que el descontento popular crece y empieza a manifestarse en las calles, han surgido propuestas para el desarrollo de una salida democrática.

Hasta el momento ha sido un relativo progreso de micrófonos. Sin embargo, en los últimos días, voceros de la administración Trump han señalado su acuerdo para la realización de elecciones presidenciales en un futuro cercano.

Las intervenciones de los EEUU tienen un arsenal de experiencias cuyo balance final han resultado negativas. Una revisión de esas experiencias muestra lo que Nixon caracterizó por una expresión de solo dos palabras en su libro “En la arena”: “Too Late” (Demasiado tarde).

En el caso venezolano, la acción de quitar del medio a Maduro, ha gozado de una gran popularidad entre los venezolanos. Sin embargo, si se sigue retrasando una solución -gestionada por los mismos venezolanos- puede acabarse ese apoyo.

Sin apoyo, la búsqueda de una solución que encamine la solución de los problemas, y que a la vez permita a los Estados Unidos tener a mano una “puerta de salida”, se hará más difícil y se correrán grandes riesgos.

De momento, el gobierno interino que siguió después del 3 de enero, solo se sostiene por EEUU. No goza de aceptación, y las cabezas son vistas como una continuación de todos los males que representa Maduro.

En política, sobre todo cuando existen grandes crisis con privaciones y miseria, las situaciones de apoyo no son eternas. La población se vuelve pragmática. En cualquier momento “se puede voltear el santo”.

Cuando la prensa ha precisado a los voceros de EEUU, que llevan día a día la relación con Venezuela, suelen responder que habrá elecciones cuando existan las condiciones para ello. Han pasado 10 meses, y no hay todavía condiciones.

La nueva propuesta

Este jueves se pudo conocer que Estados Unidos propuso “declarar vacante la presidencia de Venezuela y llamar a elecciones el próximo año (2027)”.

Según la información divulgada por la agencia alemana Deutsche Welle (dw), María Corina Machado habría respaldado la propuesta.

La nota de la agencia alemana también señaló que “En una declaración dirigida a la Cumbre Iberoamericana de Madrid, la dirigente (María Corina) apoyó la hoja de ruta marcada por el Departamento de Estado de Estados Unidos, que contempla la renovación del máximo tribunal venezolano antes de que termine 2026, e inmediatamente después, la creación de un nuevo Consejo Nacional Electoral”.

Plan que prevé que la mandataria interina Delcy Rodríguez “declare vacante la presidencia y convoque a elecciones en seis meses”.

Este Plan, que empieza a establecer fechas, cumpliría con la legalidad tanto en Venezuela como en los EEUU.

The Rule of Law

Las autoridades de los Estados Unidos, como país de tradición anglosajona, están obligados a cumplir con el principio de “The rule of law”.

La declaración de la “Presidencia vacante” daría vida constitucional al mecanismo de elección de un nuevo presidente. Algo que estaría en manos de los venezolanos, en un proceso en que los EEUU sería el garante para una “transición” pacífica, civil y democrática. Una salida elegante.

En todo caso -repetimos- no se puede abusar de los tiempos. El “Too Late” que ha definido la política exterior de los Estados Unidos, debe ser analizada en profundidad por la administración Trump en el caso venezolano.

Con información de la dw.com

Editor, www.eastwebside.com

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