“Ningún miembro de la comunidad universitaria tiene acceso a la canasta alimentaria; la persona que más gana en la universidad, que es un profesor titular a dedicación exclusiva, no tiene recursos suficientes para obtenerla; eso coloca a toda la población universitaria en condición de indigencia, y eso atenta contra el texto constitucional”.
De tal forma planteó el presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (APUCV), Víctor Márquez, el paro de 24 horas que este martes se cumplió tras la convocatoria formulada por la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios (FAPUV) – órgano gremial que agrupa a 18 instituciones de educación superior del país -, demandando al Gobierno Nacional que atienda la revisión de la tabla salarial del sector y los porcentajes de las interescalas.
Para el titular de la APUCV, el Ejecutivo está obligado a proveer un salario que le permita a las personas satisfacer sus necesidades fundamentales, las cuales, en el caso de los docentes, “no son solamente las alimentarias sino también las intelectuales y espirituales, pues tienen que ver con la formación del profesor para transmitir conocimientos al estudiante y para desarrollar los procesos de investigación”, dijo el alto vocero del alma mater.
Márquez explicó que el llamado al cese de actividades exige la observancia a los principios particulares de la Carta Magna sobre progresividad e intangibilidad de los derechos laborales, luego de que se decretaran este año tres incrementos del salario mínimo afectando los tabuladores de todo el sector público y de las universidades nacionales.
“En virtud de eso, y que colocaba al resto de las personas, en su gran mayoría, en situación de ilegalidad, porque pasaban a estar por debajo del salario mínimo, el Gobierno tuvo que hacer una reconstrucción de los tabuladores, lo cual generó, en el caso de los docentes, que se no respetaran las escalas y las interescalas establecidas dentro del proyecto de contratación colectiva única”, manifestó el portavoz ucevista.
“¿Qué significa esto? Significa que en el caso de los obreros, en el caso de los empleados se respetó la interescala, es decir, se les dio a los obreros entre el 74 % y el 40 % de incremento salarial; la reconstrucción en el área administrativa ocurrió en la misma dimensión; pero en el cuerpo docente encontramos que los incrementos oscilaron entre 30 % y 55 %. Eso trajo como consecuencia un aplanamiento en las tablas”, aseveró Márquez.
El declarante dijo que el mejor ejemplo del “aplanamiento en las tablas” lo ofrecía el caso del instructor y del asistente a tiempo completo. “Un instructor para poder ascender tiene que pasar dos años en proceso de formación, tiene que hacer un curso en el área educativa, en investigación y tiene que desarrollar otras actividades. Ese ascenso de instructor a tiempo completo a asistente a tiempo completo lo que significa es un incremento de 153 bolívares mensuales. Eso realmente es irrisorio; cuando lo comparamos con la tabla anterior, el diferencial se aproxima a mil bolívares”, enfatizó.
“Eso, en el Derecho, se llama regresividad porque se puede mejorar, ampliar la cobertura entre un escalafón y otro, porque eso significa que se mejora la persona; lo que no puedes hacer es lo que ocurrió. Eso se le planteó al ministro, se ha planteado ante los medios, lo han planteado todas las organizaciones y todavía no se ha hecho una corrección a la tabla”, manifestó el portavoz docente.
“Ellos han reconocido que hubo un error en la elaboración de la tabla, ellos tienen que, inmediatamente, por el principio de autotutela, corregirlo, y no lo han hecho todavía; está planteado que ocurra en el futuro pero, si ocurre en el futuro, a nosotros nos dejan con una deuda que ellos no han clarificado cómo van a resolver, porque pudieran acomodarlo en la nueva tabla y producir un pago diferencial en virtud de que nosotros tuvimos un incremento que no se correspondía con el deber ser”, expresó Márquez afirmando que la actual discusión, en el seno del despacho del Trabajo, aborda algunas cláusulas socioeconómicas y, en particular, lo relacionado con el área de salud y con el área de previsión social.
Informó que se había acordado que la tabla comenzara con dos salarios mínimos, correspondientes a la adquisición de la canasta alimentaria. “Entonces, la escala del resto de los trabajadores, a partir del que menos gana, se construye en base a unos tabuladores que ya existen, los cuales establecen que, por ejemplo, entre el grado I y el grado III de los obreros hay 7 % de diferencia; entre el grado 201 y 202 de los empleados hay 7 % de diferencia; es decir, hay una escala con unos criterios. En el caso de los docentes, nosotros veníamos con 18 y 21 – en la propuesta está 18 y 20 -; eso debería respetarlo el Gobierno porque eso forma parte de nuestros derechos intangibles”, subrayó Víctor Márquez, presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela, denunciando que hoy en día es casi lo mismo ser profesor instructor que ser profesor asistente.