La Nueva Oligarquía

Por Eduardo Martínez

En política hay temas y términos que los asesores recomiendan no abordar, sobre todo en los períodos electorales. Eso que algunos analistas les ha dado por llamar “políticamente incorrectos”.

Ayer miércoles, desde la Sesión Solemne de Apertura del Año Judicial 2024 que se celebró en la sede principal del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) en Caracas, el jefe de Estado Nicolás Maduro resaltó entre otras cosas: “(…) No al chantaje, no a la amenaza, no a la violencia, no a los apellidos, no a la oligarquía, no al imperio norteamericano, no se equivoquen con Venezuela”, al puntualizar que “ningún apellido ni oligarquía está por encima de la Constitución, ni de los poderes y menos del pueblo”.

Como si se pudieran borrar con un solo discurso, el tiempo transcurrido durante los 25 años del régimen chavista, el presidente resumió en un párrafo todos aquellos términos que probablemente no debió utilizar.

La oligarquía

En primer lugar, para dibujar la oligarquía que se ha construido en este cuarto de siglo, forzosamente debemos mencionar que en la historia de Venezuela han quedado registrados apellidos que se recuerdan porque los gobernantes se han empeñado en ponerle a las calles, plazas y edificaciones, esos nombres y apellidos. Son el pasado, y ahí quedaron.

Sin embargo, luego de 25 años, desde 1999 el régimen se ha dedicado a imponer un nuevo “mito integrador” sobre el que se asiente su ideario político.

Falto de héroes, que simbolicen la gesta pseudo revolucionaria, han debido hurgar en los cementerios, y hasta traer el recuerdo de otros países. Así han elevado a los olimpos de los letreros de calles y estatuas, una serie de personajes que venían siendo recordados por sus tropelías, y no precisamente por sus bondades.

A la par de ese rescate necrológico, que carecerá de importancia en un futuro próximo, los 25 años han servido para que germinen una nueva edición de apellidos: Chávez, Maduro, Rangel, Istúriz, Malpica, Flores, Rodríguez, Cabello, Padrino, Ramírez, y otros tantos que, si no recordamos ahora que son recientes, mucho menos serán recordados luego y además de buena manera.

A esos apellidos, habrá que sumarle los que sin estar en el régimen, disfrutan de sus mieles. A los que los decires populares llaman los enchufaos y los bolichicos. Algunos de ellos con apellidos traídos retrotraidos del pasado, en el contexto del discurso presidencial ante el TSJ.

Esa es la Nueva Oligarquía.

El imperio norteamericano

También hay que recordar, que quiénes desde los primeros días -allá por 1999- incorporaron al lenguaje presidencial términos y discursos violentos en contra de Washington fue este régimen. Una y otra vez, hasta que los corrieron de Venezuela.

Solo que ahora, en sus posiciones ambivalentes, están empeñados en volverlos a traer. Porque cuando los gringos se van, se llevan sus dólares, las operaciones de sus empresas, y sus patentes.

Los americanos siempre son pragmáticos. Siempre dispuestos a negociar. Los chavistas revolucionarios son coyunturales. Solo recuerdan que deben negociar con Estados Unidos cuando se les vacían de dólares las alforjas.

En este punto, debemos recordar que quienes están detrás de que regresen los americanos, y que les devuelvan las visas de EEUU a los jerarcas, bolichicos y enchufaos, son precisamente esa coalición del gobierno venezolano.

Chantajes, Amenazas y Violencia

Si algo dibuja, define y caracteriza a este régimen son estas tres palabras. Solo hay que también recordar que no están de gratis procesados por la Corte Penal Internacional (CPI) por el sistemático uso de ellas. Solo hay que esperar el desarrollo del proceso penal internacional.

Sobre lo que estamos de acuerdo

No todo el texto del discurso presidencial despierta desacuerdos. Hay una frase en la que estamos plenamente de acuerdo: “ningún apellido ni oligarquía está por encima de la Constitución, ni de los poderes y menos del pueblo”.

Solo que faltó una palabra: “Ni de los Gobernantes”.

Con esa palabra, el párrafo hubiera quedado perfecto y redondo… Ni los gobernantes.

La Constitución debe prevalecer.

A continuación, incluimos la nota del Discurso Presidencial en la apertura del año judicial 2024, publicada por Prensa Presidencial MINCI:

Gobierno Nacional apuesta por el diálogo social, económico, político y cultural

Tribunal Supremo de Justicia, Caracas. – “Del diálogo social, económico, político y cultural nadie nos sacará”, subrayó el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, para enfatizar que así el Gobierno Bolivariano está atrincherado en estos principios.

Argumentó en la sesión solemne de Apertura de Actividades Judiciales, correspondiente al año 2024, que ha sido clave el diálogo social para poder atender «con lo poco que tenemos» al pueblo y las heridas sociales creadas por las sanciones, así como ha sido importante el diálogo económico para la recuperación económica e ir construyendo con esfuerzo propio un nuevo modelo productivo.

Explicó sobre el diálogo político que se ha convertido en fundamental para que “un bloque grande de hombres y mujeres opositores se incorporaran a las elecciones parlamentarias del 2020, y fueran exitosas para el nuevo Parlamento”, así como “la incorporación de casi todos los sectores políticos de la oposición en las elecciones de alcaldes y gobernadores en el año 2021”.

En torno al ámbito de diálogo cultural, señaló el Jefe de Estado venezolano que ha sido crucial para ir reforzando los elementos de identidad nacional.

En este sentido, felicitó “al jefe de la Comisión de Diálogo por la parte de Venezuela, Jorge Rodríguez, para los diálogos de paz con sectores terroristas y extremistas de la oposición”.

El Dignatario lamentó que los sectores extremistas de la oposición interpreten gestos sinceros del Gobierno Nacional por dialogar como muestras de debilidad.

“Es necesario, como lo ha dicho el doctor Jorge Rodríguez, hablarles claro y decirles: No se equivoquen, ni con el pueblo, ni con la Fuerza Armada, ni con los poderes públicos, ni con la Constitución”, expresó.

Aseveró el Mandatario: “(…) No al chantaje, no a la amenaza, no a la violencia, no a los apellidos, no a la oligarquía, no al imperio norteamericano, no se equivoquen con Venezuela”, al puntualizar que “ningún apellido ni oligarquía está por encima de la Constitución, ni de los poderes y menos del pueblo”.

Prensa Presidencial / Anaís Pérez

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