Este deterioro de la base estadística del país no es casualidad. Se ha acentuado en medio de un severo cuestionamiento de la situación económica y política de Venezuela. Para todos los fines prácticos Venezuela, desde el punto de vista de sus estadísticas económicas se está convirtiendo en el país más atrasado de la región latinoamericana, siendo superado inclusive por Haití. Quienes dirigen la política económica en Venezuela han visto a las estadísticas como un enemigo y por esa razón han venido eliminando cada vez más información de los sitios oficiales.
Siendo las estadísticas un bien público, que resulta muy difícil de ser producidas de forma privada, al menos en la cantidad que la complejidad económica exige, es un autentico crimen con el país lo que están haciendo Nelson Merentes, Elías Eljuri, Rafael Ramírez y Jorge Giordani.
En todos los países de América Latina antes que se publique el Producto Interno Bruto (PIB) como medida del volumen de las transacciones de la economía, se da a conocer un índice de actividad económica con periodicidad mensual. En Venezuela ese indicador no se publica aunque si se calcula. Se denomina el Índice General de Actividad Económica Mensual (IGAEM). No existe ninguna razón para que ese indicador, construido con recursos públicos, de todos los venezolanos, se transforme en un bien privado al que solo tiene acceso la directiva del BCV. Igual sucede con la producción industrial y las actividades de ventas comerciales. La ausencia de esos datos luego no permite evaluar el comportamiento del PIB. De este modo, esta cifra puede ser objeto de adulteración en la medida en que no se cuente con indicadores previos con los cuales comparar los resultados finales. Esto es muy grave para el trabajo técnico y metodológico que se realiza principalmente en el BCV, la institución pública con el mejor staff técnico en Venezuela.
En el cuadro que sigue se presenta una muestra de indicadores acerca de la situación de estadísticas fundamentales para el análisis y seguimiento de la economía.
Situación de las estadísticas económica en Venezuela
Siendo Venezuela todavía un país petrolero es asombroso e inaceptable la destrucción que ha ocurrido con las estadísticas petroleras. Una publicación histórica, el Petróleo y Otros Datos Estadísticos (PODE) que se venía editando regularmente desde los años cuarenta, se dejó de publicar desde 2010. Es más, en Venezuela se publicaba la Carta Petrolera Semanal donde se daba cuenta de los datos de producción, exportaciones y precios petroleros con periodicidad semanal. Esa información también desapareció.
La opacidad en la finanzas públicas es inaudito, especialmente lo que sucede con Fonden, ente financiero del Estado que ha recibido más desde US$ 110.000 millones entre julio de 2005 y lo que va de 2014. Manejado por Jorge Giordani, Rafael Ramírez y Nelson Merentes, dejó de publicar sus estados financieros. Por tanto, el país no conoce dónde se ha invertido ese dinero y cuánto queda en caja. Así, la destrucción de Venezuela no es solamente material, también lo es en lo institucional.

