Gloria Cuenca: La ciencia de la comunicación (I)

Por Gloria Cuenca

¿La comunicación es ciencia? Si, y también es más que eso, es esencia de la ciencia; y…todavía más, es la primera expresión del humano sobre la tierra para dar evidencia de la vida, con el llanto de la criatura al nacer. La trascendencia de lo comunicacional, como investigación teórica, se puso de relieve a partir de la década del 70 del siglo pasado. Importancia decisiva en ese proceso, la constituyó la figura gigante, de Antonio Pasquali G. el más adelantado de los comunicólogos, además el creador ¿descubridor? de la ciencia. Fue él quien precisó, elaboró y divulgó la diferencia entre información y comunicaciónCon sistematización y actuación de maestro, fue llevando a  los investigadores de la comunicación de América Latina, progresivamente, a que entendieran la trascendencia de la comunicación, como ciencia en el plano tridimensional. [1] El impacto de lo audiovisual, transformó todo el proceso qué en torno a la información y la noticia, se trabajaba cotidianamente. La pregunta que se hacía en aquellos años: ¿medios de información? ¿de difusión o de comunicación? Con autoridad y conocimientos emprendió el Maestro Antonio Pasquali G, la búsqueda racional de lo que ese complejo mundo audiovisual había desencadenado en la tradición periodístico-noticiosa. Investigador siempre, buscó el origen, se dio cuenta: a partir de una primera confusión, la información y la comunicación, presentadas como homologables. Con el agravante, del uso común en el ejercicio del periodismo, de la información como noticia. Mientras escribía, reflexionaba, daba clases, tenía otros proyectos. Volviendo al momento de interpretación y descubrimiento que lo condujo a su obra fundamental: “Comunicación y Cultura de Masas”. Conceptualizó lo comunicacional como una RELACION. Desde ese momento se  cumple con lo que el científico social, Mario Bunge señala para reconocer una ciencia: debe tener un objeto propio de estudio, un método para  investigarlo y producir leyes. Entonces habrá una ciencia, en este caso la comunicación[2]

Dicho en otro artículo: me parece, siento, reflexiono, ¿escribo en la tercera década del siglo XXI, o, de repente, ¿qué pasó?: estoy en la tercera del siglo XIX.

Cursé y aprobé la primera maestría en comunicación social, que se organizó y puso en práctica, aquí en Venezuela. Sucedió en 1980. Fue coordinada y organizada, por nuestro colega, el Dr. Héctor Mujica. (PHD en Filosofía, Universidad de Paris.) Se nos dio el título de “comunicólogos”. Mucha gente objetó el término. (Dr. Luis Ramiro Beltrán, Bogotá 1970,fue quien la designó así) Se procedió al cambió del pensum en la Escuela de Comunicación Social, era el de la renovación, 1968/69. Se reestructuró un nuevo plan de estudios en 1978, quien escribe fue coordinadora del proceso que concluyó con ese Plan de Estudios. Entre opciones, aprobadas para cursar en pre grado, la mención comunicología: dedicada a enseñar e investigar la ciencia de la comunicación. Fascinante y estimulante para quienes queríamos enseñar a investigar. El Dr. Beltrán entre investigadores, en un encuentro en Bogotá, Colombia: explicó y reseñó, “se estableció y aceptó: la comunicación es ciencia. Debería llamarse: “comunicología”. Algunos científicos sociales se disgustaron, por el nombre. Ante los maestros, el Dr. Beltrán y el Dr. Pasquali, descubridor y creador de esa inmensa teoría y ciencia, se aceptó el nombre. No hubo argumentos para contradecir. Con dificultades y tropiezos, así ocurre con lo novedoso, se desarrolló la mención comunicología en el pregrado. Transcurrieron, 7 años y en el año de 1986, se decidió que había que hacer un nuevo cambio o revisión de pensum. Volví a coordinar la Comisión para el Diseño Curricular, con democracia y ética. La propuesta derrotada, por un sector profesoral unido a algunos estudiantes, fue eliminar la mención. Argumentaron: correspondía al nivel de post grado. Con nuestro voto en contra, se aprobó el diseño curricular que eliminaba la mención de comunicología en pre grado. La argumentación,  poco seria, en mi opinión, “no se podría enseñar a estudiantes a investigar en la ciencia nueva, la comunicología, en pre grado”. La democracia es así. Hubo que aceptar la posición de la mayoría equivocada.

Recientemente, me entero: se ha reabierto esta discusión. ¿La comunicación, disciplina o ciencia? Oí a un querido profesor, a quien respeto y admiro, exponer la tesis rápidamente: no llegó sino hasta preguntarse; ¿es la comunicación una ciencia? No oculto el impacto que eso produjo. No pensé en la posibilidad de que, el anacronismo subsistiera. De repente me entero de lo que, para mí era una situación concluida, con “carácter de cosa juzgada” dirían los abogados, que se volvía a replantear: la comunicación: ¿disciplina o ciencia?

Fui profesora de Teoría de la Comunicación I y II, co- fundadora del Departamento de Ciencias de la Comunicación de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela, Jefe del mismo, por más de 6 años. No puedo negarlo, estoy en shock. Seguiré recordando y narrando, lo que, en otras circunstancias denominé: “la batalla comunicacional”. A mis casi 86 años, soy ingenua: creí que era un ciclo cerrado. ¿Los resentimientos y la envidia, será que se transmiten por los libros?  Seguiré con el tema.

[1] El autor francés Roger Malicot definió la comunicación, como: “La circulación del pensamiento en tres dimensiones: con uno mismo, (unidimensional), con los otros, (bidimensional), con los otros, a través de un medio. (tridimensional)”. (Diccionario de las Comunicaciones. Hachette. Paris. 1962.Nótese no dice que es ciencia. Fue Antonio Pasquali G, quien así la designó.

[2] Escribo para “primerizos/as”: Objeto de estudio: la comunicación, puede ser personal, interpersonal y tecnológica. Método de Investigación, las usuales en las ciencias sociales, además de las específicas: Kinésica y Proxémica. Análisis del emisor, (también llamado análisis de control); Análisis del mensaje, (contenido), estudio de audiencia, (incluye el raiting) perfil de lectores, Análisis de los medios, entre otras fórmulas de investigación. La primera Ley: la de la Bivalencia. Siguen otras que no quiero detallar aquí, para no hacer más larga la cita.-

* Periodista, Profesora UCV

«Las opiniones aquí publicadas son responsabilidad absoluta de su autor»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*