Por Eduardo Martínez
Vivimos en un mundo en el cual tratamos de no abordar los temas espinosos. Son temas que se clasifican periodísticamente como “políticamente incorrectos”. Una manera de voltear hacia otra parte, y no enfrentar a la realidad en toda su magnitud.
Wikipedia, que es una especie de versión postmoderna de la Enciclopedia Británica, nos señala que “Que no es políticamente correcto, que puede ser considerado una falta de respeto para ciertos grupos de gente o que transgrede normas socialmente aceptadas”.
Esta definición en si misma es una contradicción de lo que ha permitido a la humanidad progresar a través de miles de años, y llegar al bienestar que disfrutamos en estos tiempos.
También, es una excusa para que no se aborden en toda su dimensión los hechos históricos. Lo que contradice el espíritu del método científico. Por cuanto, se llega de cualquier manera a una conclusión, sin analizar los hechos que originaron cualquier situación o suceso.
Hamas contra Israel

Bolsas negras con cadáveres de los asesinados por Hamas en el kibbutz Kfar Azza.
Ha sucedido eso con el actual conflicto Israel-Hamas. Un ataque terrorista de Hamas que desató un reacción defensiva del Estado de Israel.
Olvidándose de los hechos que generaron la guerra, se quiere forzarnos a que nos fijemos en los últimos acontecimientos, y que olvidemos del criminal y cruel ataque de los milicianos de Hamas que el 7 de octubre pasado -hace un mes- irrumpieron contra objetivos civiles en Israel.
La matanza fue registrada en videos por los mismos perpetradores. Infantes, mujeres, jóvenes, ancianos, fueron asesinados, quemados vivos, decapitados, las mujeres violadas, y, los menos, secuestrados y llevados a escondites controlados por Hamas.
Estos videos, fueron inmediatos censurados, declarados de mal gusto y, por supuesto, políticamente incorrecto. Con lo que trató de evitar que el mundo conocieran de este episodio macabro.
En el mismo momento en que terroristas de Hamas traspasaban la línea fronteriza, que delimita zonas palestinas del Estado de Israel, más 5.000 misiles fueron lanzados contra objetivos israelíes desde la Franja de Gaza.
Previo a este evento, no se habían registrado acciones de Israel en contra de las zonas palestinas.
En este punto de los eventos debemos señalar varios aspectos relevantes: 1. La acción primera de Hamas no fue provocada por Israel; 2. La acción de Hamas fue contra objetivos civiles; 3. Las acciones que tomó Israel, fueron defensivas para expulsar a los infiltrados; y luego para reducir los focos de ataque desde la Franja de Gaza. Lo que está “comúnmente aceptado” por la comunidad internacional. Son actos de legítima defensa.
Sobre la naturaleza jurídica de Hamas, debemos señalar que no representan internacional y legalmente a la comunidad palestina. Son considerados un grupo terrorista por la comunidad internacional.
La gota que rebasó los límites de la tolerancia
Este ataque de Hamas del 7 de octubre, rebasó los límites de la paciencia israelí. Permanentemente, Hamas venía lanzando misiles en contra de objetivos civiles y militares en territorios israelitas. Un detalle que no mencionan quienes 30 días después se horrorizan con las consecuencias de la guerra.
Esos que se negaron a ver los videos de las matanzas de civiles del 7 de octubre pasado, pero que ahora se preocupan por escenas de palestinos heridos por efecto de las acciones de defensa de Israel.
Las consecuencias

Soldados israelíes toman posiciones de observación.
Se nos olvida que toda guerra tiene consecuencias. La guerra “declarada” de extremistas palestinos -recuerden que no reconocen al Estado de Israel, y luchan hasta expulsar a los hebreos- hasta el momento había sido una guerra de baja intensidad. Permanente, frecuente, pero de intensidad baja.
Como consecuencia de la operación contra civiles por parte de Hamas, Israel en defensa de su territorio y habitantes, declaró la guerra a Hamas. Por supuesto que eso tendría consecuencias y Hamas lo tenía en sus cálculos.
Lo que requiere que analicemos brevemente la naturaleza de la operación de Hamas del 7 de octubre.
Los objetivos de Hamas
No fue un ataque de un grupo o sector de Hamas. Fue una operación de gran envergadura de esta organización.
No fue una operación para ocupar territorio. No tenían cómo conservar el territorio ocupado en los primeros momentos. Fue una operación del tipo “Hit and Run”.
¿Qué fines perseguían entonces?
En primer lugar, generar terror en la población civil. En segundo lugar, esperaban la reacción israelí y sus consecuencias, de la cual estaban seguros sería contundente y brutal. En tercer lugar, despertar el nacionalismo panarabe y desatar protestas en las comunidades musulmanas en Occidente.
El diabólico ingrediente

Consecuencias de la estrategia de Hamas atacar a Israel desde lugares civiles.
No es nada nuevo, en la historia reciente, que los ataques en contra Israel, son lanzados desde zonas civiles de Gaza. Cada vez que es disparado un misil contra Israel, este es disparado desde la cercanía de una zona residencial, un hospital, una Mezquita, de la Franja de Gaza.
Cuando Israel contra ataca, lanza sus propios misiles dirigidos al lugar desde donde fueron atacados. Hamas lo sabe, y lo utiliza con fines propagandísticos.
En efecto, Israel en sus últimas incursiones en Gaza, ha registrado videos del sistema de túneles que recorren el subsuelo de Gaza. Un sistema que protege las oficinas y comandos de Hamas, y que alberga a los integrantes de este grupo. Quienes sufren las consecuencias de los ataques terroristas, es la población palestina. Lo que no ha detenido ni detiene a Hamas.
Otro detalle que llama la atención, es que luego de cada ataque israelí, todos los muertos y heridos son civiles. Nunca se reportan integrantes de Hamas caídos. ¿Son inmortales? Sabemos que la inmortalidad humana no existe.
¿Habrá un epílogo?
Esta guerra por ahora, no tendrá un epílogo. Por lo menos, mientras Israel no alcance los objetivos que se trazó cuando se vio obligada a defenderse.
Esos objetivos, entre otros, son dos: eliminar a Hamas y recuperar los más 200 secuestrados que Hamas capturó en Israel. Mientras eso no ocurra, no habrá un alto al fuego. La guerra seguirá.

Más de 200 rehenes en manos de Hamas.
Así es como hemos pasado de los clichés de los términos, al cliché de las ideas y la re interpretación de la historia. Inclusive, de la más reciente.
@ermartinezd