Por Eduardo Martínez
eastwebside.com circula de lunes a viernes, según el Calendario Bancario. Sin embargo, este 30 de octubre, hemos roto ese calendario para abordar un complicado contexto que amenaza la paz venezolana.
Desde poco antes de que estallara la pandemia, a principios del 2020, los vientos de guerra empezaron a circular por el globo terráqueo desde Europa Oriental, cuando Rusia invadió Ucrania.
Esa invasión produjo un reagrupamiento de los bloques de países, que grandes o pequeños, empezaron a moverse de acuerdo a sus viejos intereses y conflictos geopolíticos.
China puso sus rasgados ojos sobre Taiwán. Azerbaiyán contra Armenia y la República de Artsaj en la región del Alto Karabaj. Nicaragua perdió sus reclamos sobre la isla de San Andrés. Y la agitación revivió con fuerzas conflictos de menos a mayores escalas en el Oriente Medio, África y otras latitudes.
El Esequibo
Es en este contexto que resucita el diferendo Venezuela-Guyana por los reclamos venezolanos sobre la Guayana Esequiba. El gobierno de Georgetown se sintió fuerte como para repartir concesiones petroleras en el frente atlántico venezolano, en una zona no delimitada todavía. Para luego en abril del 2023, introducir una demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para que desestime los reclamos venezolanos.
Si examinamos el caso del Esequibo, desde una óptica estrictamente académica y legal, Venezuela tiene suficiente asideros para hacer valer sus reclamos.
Eso debiera servir de forma y fondo para que el Esequibo sea devuelto a Venezuela. Aunque en el mundo, los conflictos de guerra nos demuestran que en estos últimos años – y sobre todo con la invasión rusa a Ucrania – los argumentos legales han tenido poco que ver.
A lo que no escapa la violencia guyanesa con la cual, violentando los acuerdos vigentes, ha venido otorgando concesiones en un mar que no está bajo su jurisdicción.
Legalidad internacional post-1945
En 1945, al final de la Segunda Guerra Mundial, el mundo estableció un marco internacional que evitara nuevos conflictos. Lo que abrió las puertas de organizaciones como la ONU, la Corte Internacional de Justicia, y más recientemente, Corte Penal Internacional (CPI), entre otras instituciones.
Sin embargo, después de la Primera Guerra Mundial, había surgido la Sociedad de Naciones (1919) con sede en Ginebra, Suiza. Una experiencia que fracasó por las apetencias territoriales de las potencias europeas y asiáticas. Japón y Alemania se retiraron de la Sociedad ed Naciones en 1933, Italia en 1936 y la Unión Soviética fue expulsada en 1939. Eso acabó con la experiencia.
Un nuevo riesgo
La actual situación de guerra en varios continentes, todos por conflictos territoriales, abre un peligroso escenario de desconocimiento del marco legal internacional.
¿Con quién se alineará el gobierno venezolano? ¿Con la legalidad o con un nuevo orden basado en al fuerza? … En todo caso, pareciera que soplan vientos de guerra.
@ermartinezd