Por Eduardo Martínez
El régimen propaga la idea de que el país está sometido a una guerra no convencional, dirigida por los Estados Unidos. Cuando en realidad este tipo de denuncia trata de ocultar la ejecución de operaciones represivas del régimen, en una guerra interna no convencional en contra de la población civil.
Este domingo, el director del diario Últimas Noticias –afín al régimen- escribe sobre la guerra no convencional. Con gran precisión, Eleazar Díaz Rangel recoge en su columna los dictados gubernamentales. Sin embargo, en el titular de abrir la edición pone el mejor ejemplo de lo que es una guerra no convencional en contra de los venezolanos que no están de acuerdo con el gobierno. Venezolanos que son criminalizados, perseguidos y que, en algunos casos, hasta son ejecutados en plena vía publica o simplemente sepultados en celdas del olvido.
En este titular “Planeaban asaltar Ramo Verde”, el régimen construye –como publica el diario que dirige Díaz Rangel- una olla. Lo que en otro momento se hubiera podido llamar “un tubazo”, pero que en esta circunstancia no pasa de ser un “ollazo”. Es decir, una historia “montada en una olla” periodística.
Para ilustrar el titular, se incluye una gráfica del autobusete quemado el sábado al sur de plaza Altamira, como forma de impregnar la noticia con la idea de “actos terroristas”.
En este montaje no sabemos que es más grande, si la inventiva o la torpeza. Por que en cualquiera de los casos se involucra Díaz Rangel en una conspiración inconstitucional que afecta a los derechos humanos de venezolanos.
Esto ya ocurrió más groseramente o más inteligentemente en países del África Atlántica. El Tribunal Penal Internacional no lo dejó pasar por alto. Lo que se escribe, escrito se queda.
Mayo 14, 2017
