
Conversamos brevemente con el profesor Trino Márquez sobre el estado de las cosas en Venezuela. La entrevista se realizó antes de que el presidente de la República fuera sometido a una operación en La Habana y de que estallara el motín en el complejo carcelario de El Rodeo.
Su enfoque es siempre interesante. Su formación y experiencia le permiten abordar los puntos claves para lograr dibujarnos una visión panorámica con pocas palabras.
Trino Márquez es sociólogo, Doctor en Ciencias Sociales y profesor Titular de la UCV. Ha sido Coordinador del Doctorado en Ciencias Sociales de la UCV, presidente de la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado-COPRE, y actualmente es Director Académico de CEDICE Libertad.
¿Cuál es la situación del país?
Trino Marquez: Destacaría lo siguiente: en el plano político, el gobierno ha intentado implementar un modelo que se llama el estado Comunal, que es la nueva versión del Socialismo del Siglo XXI.
¿En qué consiste este modelo comunal?
TM: Básicamente en suprimir a todas las instituciones intermedias. Tal como lo dijo Norberto Ceresole, y tal como se ha desarrollado en Libia, desde hace 42 años, y en Cuba desde hace 50 años. Una sociedad regimentada y controlada por el poder ejecutivo, con un vértice que es el presidente de la República, que es el poder indiscutido.
En el plano económico, se ha intentado avanzar hacia un modelo colectivista y estatista. No es exactamente lo mismo. Hay matices entre uno y otro. Se colectiviza aquello que es marginal dentro de la economía y se estatiza aquello que el gobierno considera fundamental, los ejes de la economía.
Se controla todo el complejo industrial de Guayana, y se controla las empresas básicas, empezando por el petróleo que está siempre en manos del gobierno. Mientras que se colectiviza aquella actividad económica que es relativamente marginal en la composición del producto interno bruto-PIB.
¿Qué ha traído como consecuencia esta estatización y esta colectivización?
TM: Ha traído como consecuencia que el Producto Interno Bruto ha caído, la sociedad se ha empobrecido, y el gobierno, como tiene inmensos recursos, está sustituyendo la producción nacional por la importación. Pero eso tiene un límite y lo estamos viendo en este momento. Hay escasez y la inflación está ligada a este proceso de empobrecimiento global de la economía nacional.
En el plano cultural, se ha intentado imponer la hegemonía comunista con las resistencias propias de una sociedad que tiene 50 años de vida democrática.
En el plano institucional, se ha intentado acabar con instituciones básicas como las Fuerzas Armadas. Ahora se acaba de reformar la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas Bolivarianas para crear las Milicias que es un cuerpo paramilitar al servicio exclusivo del presidente de la República, tal como hizo Gadaffi, ó Mao Tse Tung con la Guardia Roja, y como han hecho muchos autócratas comunistas. Este será otro frente de batalla que habrá que resistir, que habrá que encarar. La sociedad tiene que acumular suficientes fuerzas para impedir que un modelo militarista como este se desarrolle.
¿Cómo está la oposición?
TM: En el plano de la oposición, de la alternativa democrática, estamos viendo que se han producido avances. Aunque muchos sectores consideramos que los avances debieran ser más rápidos, más agresivos, porque la situación de deterioro del país es tan grande que reclama que el liderazgo alternativo, nacional, democrático, se unifique en torno a un proyecto, a una candidatura y a un conjunto de objetivos que deben ser trazados para toda la sociedad. Se está avanzando pero hay que aumentar la presión para que el país avance hacia su reconstrucción.
por Eduardo Martínez