Reportaje: Millones de dólares no prendieron ni un bombillo en Cojedes

Por Alexander Olvera 

¡Se fue la luz!, ¡llegó la luz! Son las expresiones más comunes entre los cojedeños, cuyas expectativas de contar con un servicio constante de energía eléctrica se esfumaron con los días que comenzaron a transcurrir desde el año 2015. Entonces, Jesse Chacón, ministro de Energía Eléctrica, prometió un “Plan Robusto” que mejoraría la captación y distribución de electricidad en Cojedes, un estado pequeño pero de temperaturas rabiosas enclavado en el occidente de Venezuela. 

El Plan Robusto contemplaba la construcción de siete subestaciones eléctricas en los municipios San Carlos, Tinaco, Lima Blanco y Tinaquillo con una inversión estimada en 190 millones de dólares más 1.800 millones de bolívares que, Adelaida Ramírez, ama de casa en San Carlos -la capital del estado- no sabe dónde fueron a parar, porque en su casa ya están sin nevera ni televisor que se dañaron como consecuencia de la inestabilidad del servicio.

Al momento de su anuncio, el 7 de mayo de 2015, el ministro Chacón aseguró que esta inversión sería la más grande en materia eléctrica en Cojedes y beneficiaría a 350.000 habitantes. La puesta en marcha de las siete subestaciones garantizaría una capacidad instalada de 880 megavatios cuando en ese momento era de aproximadamente 120 megavatios.

Le acompañaron en esa jornada Érika Farías, entonces gobernadora del estado y representantes de la contratista China Camc Engineering Corporation LTD, que sería la encargada de ejecutar el proyecto.

Jesse Chacón, entonces ministro de Energía Eléctrica y presidente de Corpoelec acompañado de Érika Farías, gobernadora de Cojedes y representantes de la contratista China Camc Engineering Corporation LTD.

Manejo centralizado

Después de cinco años solo está en pie la subestación del sector Lomas del Viento en Orupe, Tinaco, la única que se construyó del proyecto original. De acuerdo a un trabajador de la seccional regional de Corpoelec que pidió mantener su nombre en reserva, esta subestación no tiene la capacidad instalada en megavatios pues no todos los transformadores están operativos. A la subestación le faltan la instalación de más transformadores y las líneas de sub transmisión auxiliares.

A Orupe, según el proyecto original de la obra, llegarían 400.000 vatios procedentes de Guri y de Tocuyito, en el estado Carabobo, y de allí se realizaría la distribución para las demás subestaciones que proyectaron construir a través del Plan Robusto.

Foto 2 Subestación eléctrica de Lomas del Viento en Orupe, estado Cojedes. La única que se construyó.

Pero en los sitios señalados para la construcción de las subestaciones restantes no hay obra concluida. Ni la subestación de La Platera, Tinaco, la de Hilanderías en Tinaquillo, la del municipio Lima Blanco, la de Laya, en El Pao y tampoco las dos de San Carlos. De estas últimas, solo en una de ellas se adelantaron los movimientos de tierra en la avenida Paula Correa. En el caso de Manrique, en San Carlos, solo se edificaron las paredes donde estaría la subestación.

El plan inicialmente incluyó también al municipio Girardot, pero después que se hizo el estudio decidieron sacarlo.

La fuente confirma que los directivos de Corpoelec Cojedes nunca tuvieron acceso a quienes ejecutaron esos trabajos donde el proceso de licitación se realizó de manera centralizada. El presupuesto de las obras era manejado directamente desde Caracas y la contratista China Camc Engineering Corporation LTD.

Al menos un año estuvieron los directivos de esta empresa contratista china alojados en un hotel de San Carlos, desde el 2017, pero en julio del 2018, recogieron todo y se fueron sin más explicaciones.

Mucha firma, poca luz

De acuerdo con el portal Vendata.org, el 30 de noviembre del 2012 se firmó una Carta de compromiso entre la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) de la República Bolivariana de Venezuela y China Camc Engineering Co. LTD de la República Popular China para “obras de construcción de líneas de transmisión y subestaciones”.

La Memoria y Cuenta del año 2012 del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores expone que la República Bolivariana de Venezuela suscribió 30 convenios en materia energética, financiera y educación. Pero ninguno de estos documentos ofrece detalles sobre los montos de los contratos.

El 14 de marzo del 2014, de acuerdo con una nota de prensa de Corpoelec -específicamente la Dirección de Proyectos Mayores- representantes de seis contratistas de capital chino realizaron una visita técnica a los terrenos donde se proyectó la construcción de las instalaciones eléctricas contempladas en el Plan Robusto del estado Cojedes, actividad que contó con el acompañamiento de las autoridades de la estatal eléctrica en esta entidad.

La comitiva asiática y sus socios venezolanos de las empresas China CAMC Engineering, Sepco III, China Gezhonba, State Grid, Hidro China y Wolong Kavi, asistieron a esta gira programada por Corpoelec, a fin de impulsar el Plan Robusto como parte del Plan de la Patria 2013-2019, que ahora es Ley de la República.

El subcomisionado de Transmisión Cojedes–Portuguesa durante el proceso licitatorio del proyecto Ampliación del sistema Centro-occidental asociado al estado Cojedes, Aly Granda, recuerda que a esa gira fueron convocadas nueve empresas a través del Convenio China–Venezuela, de las cuales seis asistieron a la visita técnica. Para la ocasión, cada contratista tenía en sus manos el pliego licitatorio que indica la ingeniería básica y el alcance del mismo; “el objetivo fue comparar el estado físico con lo que está plasmado en papel, de manera que los contratistas puedan ver los detalles, hacer sus observaciones y aclaratorias, antes de presentar sus respectivas propuestas económicas”, dijo.

El plazo de ejecución de las subestaciones, según el proyecto, iba a ser de 36 meses una vez que el área de Procura de Corpoelec evaluara las cotizaciones desde el punto técnico, legal y comercial, para escoger la mejor oferta y elegir a una de las nueve empresas que aspiraban a que se les asignara el contrato. China Camc Engineering Corporation LTD fue la beneficiada con el contrato, sin embargo, el tiempo de ejecución de la obra nunca fue cumplido.

El ingeniero electricista Freddy Centeno, exintegrante de la Comisión Nacional de Energía y exasesor de la antigua Compañía Anónima de Transmisión y Fomento Eléctrico (Cadafe) asegura que la única estación que se construyó -de Loma del Viento- tenía prevista una capacidad para generar 400/115 kilovatios a partir de una línea matriz que viene de la central hidroeléctrica de Guri, en el estado Bolívar. Técnicamente, a través de unos transformadores en esta subestación se va a distribuir a 115 kilovatios para una salida, en otra, a 34.5 kilovatios y en una tercera línea con 13.8 kilovatios.

El especialista explica que esa transformación de corriente en kilovatios busca la canalización de la corriente que se usa en los hogares. “La corriente que llega a las casas tiene un voltaje de 220 o 120 voltios que es la fuerza motriz que permite encender y utilizar los equipos electrodomésticos, porque es una tensión de servicio y de eso se encargan las subestaciones”, precisó Centeno.

A criterio del ingeniero, de haberse llevado a cabo, habría sido un plan extraordinario, pero asegura que fue una promesa teórica que no tenía un verdadero plan técnico desarrollado, “simplemente unos ingenieros plasmaron eso en un papel”, comenta.

Actualmente, y ante la ausencia del resto de las subestaciones prometidas, las fallas del servicio son tan graves en el estado que existen comunidades de El Pao que cuando se va la luz duran meses para que se las restablezcan. Los residentes de la zona tienen que ir a buscar a los técnicos de Corpoelec y dependiendo de la falla, pueden repararla o no.

Quedó escuálido

A pesar del retraso y la falta del resto de las subestaciones el 15 de noviembre de 2018 se inauguró la Subestación Cojedes 400/115 Kv en el sector Charco Largo, en la población de Orupe, municipio Tinaco, en un acto presidido por la gobernadora Margaud Godoy y el ministro del Poder Popular para la Energía Eléctrica y presidente de Corpoelec, Luis Motta Domínguez.

En las declaraciones del entonces ministro se conoció que la obra tuvo una inversión de 58 millones de dólares y que al menos 100.000 personas saldrían favorecidas con mejoras en el servicio.

Subestación Cojedes 400/115 Kv en el sector Charco Largo

Del resto del proyecto, ni una palabra. Motta Domínguez solo reconoció públicamente que se había podido construir una sola subestación eléctrica de las siete prometidas para el estado Cojedes, pero no explicó las causas del retraso de las obras, ni por qué se había dejado de construir las instalaciones seis restantes.

Según el exlegislador del Consejo Legislativo del Estado Cojedes (Clec) en el período 2012 al 2018, Adonay Ochoa, ninguno de los montos ni créditos aprobados para el denominado Plan Robusto pasaron por el parlamento regional. Aseguró que en múltiples ocasiones hizo la petición para que el director de Corpoelec Cojedes se presentara en el Clec y explicara el avance de la obra, pero no fue posible.

Ochoa era el único diputado opositor en el Clec, de mayoría oficialista, militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) y de Polo Patriótico, razón que, según su criterio, privó para que no se investigaran los recursos asignados para el Plan Robusto. “Nunca hicieron nada y por mi insistencia me sacaron de todas las comisiones. Este fue un acto inconstitucional, pero ellos tenían el poder”.

La Contraloría del estado Cojedes, organismo al cual se dirigió una comunicación para indagar sobre el tema sobre el tema de este reportaje tampoco respondió la petición.

Recordó el diputado que en diferentes oportunidades emplazó al presidente del Clec y hasta a la misma Érika Farías, hoy ex gobernadora de Cojedes, pero todos guardaron silencio. Opina que “esto fue otra estafa más del exministro Jesse Chacón que nunca se investigó y que el dinero que se destinó para esa inversión no se sabe dónde fue a parar”.

Jesús Martínez, actual diputado del Clec y presidente de la Comisión de Servicios que tiene que ver con el tema eléctrico, tampoco ofreció una declaración que explicara lo que sucedió con el Plan Robusto, “porque no han discutido nada al respecto en ninguna de las sesiones”. Alegó que solo tiene conocimiento de la construcción de una sola subestación y que hay otra que está en ejecución y conoce sobre el atraso de la obra.

Dijo que una vez le preguntó sobre el tema a Orestes Moraos, actual gerente de Corpoelec, quien le respondió que estas obras del Plan Robusto se encuentran en una fase de reingeniería y que “pronto” se van a retomar para su culminación. Moraos también fue contactado para este reportaje, pero no se obtuvo respuesta.

Los apagones y las fluctuaciones de voltaje continúan en todo el estado, pese a los anuncios y promesas ofrecidas por voceros de la administración de Nicolás Maduro en el 2015. Durante el mes de mayo del 2020 el Observatorio Ciudadano Monitor Luz registró 664 apagones y 630 bajones en la entidad.

Juan Carlos Villegas, exconcejal del municipio Tinaquillo, dijo que no hay manera de impulsar el desarrollo socioproductivo, respaldar los proyectos habitacionales, agrícolas e industriales debido a que el Plan Robusto “quedó estancado y paralizado”. Además del proyecto inconcluso refirió que en esa zona desalojaron a un grupo de familias de unas viviendas que se encontraban en el sitio donde se construiría la subestación: “a esas personas las acompañé en sus denuncias y reclamos que nunca fueron escuchados. Eso fue para nada, no construyeron ninguna subestación y los apagones en Tinaquillo se han multiplicado”, comentó.

En este sentido, la exconcejal del municipio Tinaco, Zaida Brugera recordó que cuando comenzaron los trabajos, a las comunidades de La Platera y Orupe les prometieron que iban a ser tomados en cuenta y nunca lo hicieron. En estas zonas se registran hasta cinco apagones diarios y algunos pasan horas para que restablezcan el servicio.

Infografía: Alimie Torres

Fuente: IPYS

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