Petróleo: Un año después

Spread the love

Por Eduardo Martínez (*)

Ha pasado un año desde que el mundo se paralizó por primera vez de manera casi total. Y si el mundo no se mueve, se cae la demanda del petróleo. Nadie compra combustibles. Es así como los precios del petróleo llegaron a ser negativos en los mercados. ¿Negativos? ¿Cómo fue eso?. Si lo fue. Por breve tiempo quienes lo vendían tuvieron que pagar para que se lo llevaran. Un hecho único en la historia de la bolsa.

Al día siguiente, el 23 de marzo, cuando pasaron 365 días de ese hito en la historia, los precios ya habían alcanzado sus segundos mayores precios de los últimos 5 años. Sin embargo, ese martes los precios se desplomaron un -6%. Una significativa pérdida de valor para un solo día en tiempos normales. Y esto en tiempos que ya no lo son tanto.

Ayer 24 de marzo, los precios recuperaron su terreno. El aumento fue de +6%. Lo que se perdió un día, se recuperó al siguiente. Un fenómeno de los agitados tiempos que nos ha tocado vivir, donde ya nada está escrito. En esta ocasión, un barco carguero encalló en el Canal de Suez en Egipto, por donde pasa el 12% de las cargas, y se traslada a occidente todo el petróleo que proviene de los países árabes.

Regresando a hace un año (2020), mientras los habitantes del mundo se recluían en sus casas por la pandemia, los comerciantes del petróleo se deprimían contabilizando las pérdidas por sus últimas compras. Sin embargo, es un camino que ya el mercado petrolero ha recorrido varias veces. Para que escampe, debe haber llovido antes. Eso fue lo que pasó en un año.

Después del pico negativo casi puntual, los precios empezaron a remontar lentamente a partir de niveles por encima de los 20 dólares el barril. En estos momentos, en el vaivén histórico tradicional –un día sube, al siguiente baja, para luego subir un poco más- el precio del barril del petróleo se acerca lentamente a los 70 dólares. Un valor que los principales bancos de inversión han proyectado para el segundo semestre de este año (2021).

En Venezuela, que desde que tenemos memoria –tan larga como desde los años 20 del siglo pasado- hemos vivido de esos precios del petróleo. Alegres cuando subía. Tristes cuando bajaban. Ahora ya no es así. Venezuela ya no vive del petróleo. Sobrevive a pesar de tener petróleo. Si sube o baja, no se refleja en el bienestar de los venezolanos. No se produce lo suficiente -estamos a niveles promedios de 1940, con 8,7 veces más población- y con una deuda de 140 mil millones de dólares que no tenemos con que pagarla.

Este fue un año perdido para Venezuela en términos de petróleo. Un año, en el cual, nuestra preocupación energética fue hacer colas para comprar gasolina para nuestros vehículos. Pero estar pendiente del precio del barril……. Para nada!

(*) Editor de www.economiavenezolana.com / www.eastwebside.com

editor@eastwebside.com

Deja un comentario