Pedro Pablo Fernández??: Paradojas de la geopolítica petrolera

Spread the love

pedropablo-fernandez2Por Pedro Pablo Fernández

El problema para Venezuela es que, aunque somos un productor importante, la capacidad de aumentar la producción por encima de la cuota Opep requiere un esfuerzo grande.

En 1998, año en el que fue electo Presidente Hugo Chávez, el petróleo venezolano se llegó a vender a menos de $8 el barril. El precio histórico nominal más bajo desde 1974. A partir de ese año los precios se empezaron a recuperar hasta el 2008 cuando sobrepasaron los $100. El discurso oficial repitió, con ocasión y sin ella, que el bajo precio que había en 1998 era producto de que los líderes de la Cuarta República estaban al servicio del imperio y por eso le regalaban el petróleo y que gracias al comandante Chávez ahora se lo estábamos vendiendo bien caro.

La verdad es que es que el precio no lo determinamos los venezolanos, lo determina el mercado, es decir: La bendita Ley de la Oferta y la Demanda que este gobierno no ha podido derogar.

Ni la subida de los precios del petróleo de 1974 tuvo nada que ver con Carlos Andrés Pérez, ni la de 1979 y 1980 tuvo nada que ver con Luis Herrera Campíns. Las dos vinieron como consecuencia de cosas que pasaron muy lejos de aquí: la disminución de la oferta producto de la primera Guerra Árabe-Israelí y de la decisión del pueblo Iraní de derrocar al Shah de Irán.

Suponer que los precios del petróleo que tuvimos en años anteriores se debe al patriotismo de Chávez frente al imperio implicaría que su caída se debe al servilismo de Maduro y ninguna de las dos cosas es verdad. El aumento de los precios durante Chávez se debió a un aumento de la demanda de petróleo provocada por un crecimiento sostenido de la economía mundial y particularmente por el crecimiento exponencial de dos continentes híperpoblados (China e India) que dejaron de andar en bicicleta y empezaron a consumir grandes cantidades de energía.

Que no seamos nosotros los que determinamos el precio del petróleo no significa que no tengamos capacidad de influir. Como productor importante, y más aún como miembro de la Opep, nuestra política petrolera influye a la hora de determinar el tamaño de la oferta y como consecuencia el precio. La estrategia volumétrica de los tiempos de Giusti en la que decidimos violar la cuota y producir al máximo de nuestra capacidad contribuyó a debilitar a la Opep y a tumbar los precios. El problema fundamental para Venezuela es que, aunque somos un productor importante, nuestra capacidad de aumentar la producción por encima de la cuota Opep requiere un esfuerzo grande, mientras que algunos de nuestros socios con solo abrir el grifo le meten al mercado cientos de miles de barriles de forma inmediata.

Si la estrategia volumétrica no es conveniente a los intereses de Venezuela, la estrategia de privilegiar los precios ha tenido un costo muy alto para la Opep en el largo plazo. En los años 70 los países miembros de la Opep producían el 50% del petróleo que se consumía en el mundo pero los altos precios provocados por los recortes en la producción han estimulado el surgimiento de nuevos productores y hoy la OPEP representa solo el 30% del mercado.

La verdad es que esa política patriótica del Gobierno Revolucionario de privilegiar los precios al que más favoreció fue a Estados Unidos que hoy le está metiendo 4 millones de barriles de petróleo nuevos al mercado. Sin esos precios tan elevados no hubieran podido desarrollar el petróleo de esquistos que tiene unos costos de producción muy elevados.

En estos momentos el gobierno busca desesperadamente aliados fuera de la Opep para recortar la producción y subir el precio porque el mal manejo de la gigantesca renta petrolera nos ha dejado dependiendo patológicamente de ella. Nuestros aliados en la Opep no nos acompañan porque están tratando de conservar sus mercados y les interesa mantener los precios más bajos en perjuicio del crecimiento petrolero del imperio.

Es curioso que los más interesados hoy en que los precios del petróleo se mantengan lo más alto posible son Irán, Rusia, Venezuela y los gringos. Nuestros enemigos en esa materia son nuestros viejos aliados de la Opep.

Deja un comentario