Obispo de Margarita abogó por el uso de la mascarilla en Centenario de la Virgen del Valle

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“Se cumplen además Cien años de la proclamación de la Virgen del Valle como Patrona del Oriente de Venezuela. Este es un acontecimiento providencial porque la Iglesia reconoce oficialmente el hecho de la extendida fe en Jesucristo que profesa este pueblo oriental, nos llegaba y nos sigue llegando a través de nuestra Señora del Valle (…)   Si algún rincón del oriente estaba sin el aliento de la Madre de Dios, hoy podemos decir que a la Virgen del Valle del Espíritu Santo se le venera en todas partes del sur y el oriente de Venezuela”.

Así Monseñor +Fernando Castro Aguayo, Obispo de Margarita dio inicio a su Homilía, ayer 8 de septiembre, con motivo del Centenario de la Proclamación de la Virgen del Valle como Patrona del Oriente de Venezuela.

Para ello, Mon. Castro organizó la Homilía en tres momentos. En el primero, resaltó la pequeñez de Belén entre las aldeas.

“Hoy en día Belén, está engrandecido, es un lugar santo, porque allí nació el Niño Jesús, hijo de María y al cuidado de José, su padre (…) Tu esfuerzo por ser fiel en lo pequeño, a asumir tus compromisos como esposo, padre, hijo, sacerdote, estudiante, compañero, amigo, ciudadano, cristiano, es de gran trascendencia”, dijo.

Añadiendo que “Hoy en las mil cosas pequeñas edificamos nuestro Belén, nuestra casa de María, José y Jesús. La fidelidad a Dios, a la fe cristiana, con la familia y con la comunidad se nota en mil cosas pequeñas. Allí esta el ejercicio de entrenamiento del cristiano diligente y generoso, o en sus descuidos, se cultiva el cristiano negligente y perezoso”.

Para luego, solicitar la ayuda de la Virgen para “encontrar el valor de la santidad de lo pequeño. ¡Ayúdanos a entrenarnos en la práctica del bien, en hacer el bien, de modo habitual, imitando a Jesucristo!”

En un segundo momento, el Obispo de Margarita resaltó que ”la familia es un regalo de Dios”. Señalando  que “cuando los niños y los jóvenes conocen a Jesucristo (…) muchos se proponen, es una vocación, hacer una familia mejor que la que han tenido”.

Asimismo recordó, que “en la familia, hay que buscar armonía; saber perdonar, estrechar lazos de fraternidad. Sin embargo, hay una dimensión junto a la humana y relacional que cada familia debe fomentar: es el lugar para aprender la fe, practicar la esperanza y para que reine el amor”.

También en este segundo momento, el Obispo llamó a cada familia “a que conozca la fe, la doctrina, la práctica cristiana; a que se cultive la caridad y la solidaridad”.

En un tercer momento de la Homilía, Mon. Castro se refirió al Centenario del Patronazgo de la Virgen del Valle. Recordando que “a Venezuela y al mundo” que la devoción a la Madre de Dios se remonta en estas tierras desde comienzos del Siglo XVI, en los albores de la colonia, en los primeros pasos evangelizadores en el nuevo mundo.

Rememorando, desde ya en “Nueva Cádiz de Cubagua”, que la imagen de la Purísima, con aire acentuado andaluz, acompaña a los vecinos durante la explotación perlífera (…) . el declinar del auge comercial, termina en El Valle, en una pequeña ermita, donde ha permanecido y donde se ha engrandecido su influencia y su presencia por querer del mismo Dios (…) fue sembrándose la devoción a la Madre de Dios, bajo la advocación del Valle en las costas de tierra firme y adentrándose por el río Orinoco hacia el sur de Venezuela, en el Oriente y en el mundo”. “La presencia de la Virgen como algo que marcó su vida, su acontecer y su identidad”.

Finalmente, Monseñor +Fernando Castro Aguayo pidió que “Nuestra Señora del Valle quiero implorar su intercesión y consuelo en favor de tantos compatriotas que sufren mucho, mucho. Nuestros niños, nuestros jóvenes, nuestros enfermos, nuestros ancianos, nuestras familias, sufren mucho. Vamos a pedirle a Ella que nos dé un corazón compasivo y misericordioso y a la vez proactivo para como Ella ocuparnos de nuestro prójimo concreto, vulnerable, hasta que nos duela”.

En este sentido, señaló con respecto al Covid que “Las posibilidades de contagio son reales. A veces quienes irracionalmente desprecian o descuidan las medidas de bioseguridad cometen una grandísima imprudencia y se exponen y exponen a otros a situaciones que pueden ser de mucho sufrimiento. Quizá la Madre de Dios quiere que recordemos la necesidad del uso del tapabocas, el distanciamiento social y el lavado de manos frecuentemente. Tienen particular importancia las reuniones que deben ser muy restringidas y siempre cuidando las medidas de bioseguridad”.

Para leer la Homilía completa, hacer click en el siguiente enlace:

HOMILIA CENTENARIO FIESTA NUESTRA SRA DEL VALLE

Fuente: Prensa Diócesis de Margarita

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