José Guerra: Digitalizar los pagos no fortalece al bolívar

Por José Guerra (*)

  1. Recientemente se han venido realizando una series de reuniones entre el BCV, la Sudeban y la banca nacional con el objeto aplicar medidas orientadas a “fortalecer al bolívar”. Esas reuniones, la última de las cuales se efectuó el viernes 8 de enero de 2020, han tratado un solo punto: la digitalización de los medios pagos. No ha habido discusión sobre los temas macroeconómicos.
  2. El bolívar ha perdido sus atributos fundamentales como moneda debido a la hiperinflación, instalada en la economía venezolana desde noviembre de 2017. El bolívar está dejando de ser un medio de intercambio y unidad de cuenta como resultado del avance de la dolarización y desde hace tiempo ya no es reserva de valor porque lejos de preservar su poder de compra, lo ha perdido totalmente. El ahorro en Venezuela desapareció.

  1. De esta manera, el problema no es que los pagos sean digitales o en efectivo, sino cómo diseñar y aplicar una política económica consistente con el objetivo de derrotar la hiperinflación. Ese es el problema de fondo y hasta tanto no se resuelva, no hay forma ni manera de fortalecer al bolívar.
  2. Con el avance de la tecnología, en el mundo se aprecia una sostenida sustitución del billete y la moneda como instrumento de pago. Venezuela no ha escapado de esa situación y así mientras que en 2000 el 12% de la liquidez monetaria estaba representada por monedas y billetes en 2020 esa proporción bajó a 2,2%, en parte por la dificultad para imprimir billetes. Hay transacciones que inevitablemente requieren de efectivo y eso es lo que sucede en Venezuela, donde hay claramente existe un déficit de billetes.
  3. En Colombia y México la proporción del efectivo en la liquidez monetaria alcanzó a 12% y 8%, respectivamente en 2019, siendo estas economías muchos más avanzadas que Venezuela, desde el punto de vista financiero.
  4. Digitalizar los medios de pagos significa disminuir los costos para realizar transacciones al minimizar los pagos por impresión, transporte y distribución de los billetes y las monedas. No obstante, esta evidente ventaja, la banca debe realizar inversiones en tecnología que involucran unos elevados costos fijos que luego se van diluyendo conforme avanza la digitalización y aumentan las transacciones.
  5. Una de las barreras importantes a la digitalización del sistema de pagos en Venezuela  es la precariedad de las conexiones a internet,  la cual ha vendido siendo mitigada principalmente por las inversiones en diversas escalas que hace el sector privado. Otro asunto pendiente es la disponibilidad de teléfonos inteligentes. El venezolano ha mostrado versatilidad para ajustarse a la tecnología y ello es una ventaja.
  6. Un problema adicional que pude enfrentar la digitalización de los medios de pagos es la cantidad de dígitos del actual cono monetario. Ello sugiere que si el BCV y Sudeban van a adoptar medidas adicionales para esa digitalización, seguramente deben contemplar una nueva reconversión monetaria que le elimine seis ceros al bolívar para así facilitar los cómputos.
  7. El problema es la hiperinflación, no la forma en que se realizan los pagos, de manera tal que no hay que hacerse ilusiones que modificando la manera de pagar se va a fortalecer al bolívar.
  8. Venezuela requiere con urgencia un programa de reformas económicas de amplio alcance, encaminado a liquidar la hiperinflación, reactivar la economía y con ello crear empleos bien remunerados y lanzar un plan social dirigido a la atención de los hogares en situación de pobreza, principalmente aquellos en cabeza de mujeres. Para todo ello el apoyo financiero internacional es fundamental.

(*) Economista y profesor universitario.

 

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