EEUU autorizó envío “humanitario” de 260.000 barriles de nafta a Venezuela

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Por Raúl Semprún

Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica, cree que el envío de 260 mil barriles de nafta al menos permitirá paliar la crisis de combustible en Venezuela.

¿Se acabarán las colas en las estaciones de servicio en Venezuela? No, pero la llegada de un envío de 260.000 barriles de nafta destinado a resolver la escasez de combustible en Venezuela por parte de Eni y Repsol, disminuirá, de entrada, el duro impacto de la escasez de gasolina.

La nafta, de acuerdo con información difundida por agencias internacionales, se mezclará con la gasolina menos refinada producida en el centro de refinación de Paraguaná de Petróleos de Venezuela (PDVSA).

A mediados de 2022, después de la invasión a Ucrania, Estados Unidos permitió a las petroleras Eni y Repsol exportar crudo venezolano a Europa a cambio de la cancelación de la deuda de PDVSA con las petroleras europeas, explica en la red social X, Asdrúbal Oliveros, director de la firma Ecoanalítica.

Aunque el combustible exportado por Eni y Repsol no acabará de raíz la escasez de combustible de Venezuela, que es un problema estructural que necesitará de cambios institucionales e inversión masiva en sus refinerías, si puede mitigarla al proveer gasolina que aumente la oferta”, sostiene Oliveros, quien asegura que mitigar la escasez de gasolina tiene también un impacto humanitario: “La falta de gasolina, al limitar el transporte, ha afectado la movilidad de servicios de salud, el transporte alimenticio y los transportes escolares”.

“Los trabajadores humanitarios, por ejemplo, muchas veces no logran acceder áreas remotas sin combustible. De hecho, la ONU ha alertado sobre como la escasez de combustible en Venezuela evita que poblaciones vulnerables y aisladas accedan a servicios de la salud”, añadió Oliveros.

La empresa Eni declinó proporcionar detalles sobre la transacción, citando la sensibilidad comercial, pero enfatizó que sus actividades en Venezuela cumplen plenamente con las disposiciones de sanciones. De manera similar, Repsol y PDVSA no comentaron nada sobre el tema.

Alcance

Esta es la primera vez que las principales empresas europeas envían nafta a Venezuela desde que Estados Unidos impuso sanciones a PDVSA en 2019. Antes de las sanciones, Venezuela solía suministrar petróleo crudo a cambio de gasolina, diésel y diluyente de diversas compañías, incluyendo Repsol, Reliance y una subsidiaria de Rosneft.

Oliveros, sin embargo, aclara que Eni y Repsol han estado exportando petróleo a Venezuela desde el año pasado, después de recibir la aprobación del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

A mediados del 2022, después de la invasión a Ucrania, Estados Unidos permitió a las petroleras Eni y Repsol exportar crudo venezolano a Europa a cambio de la cancelación de la deuda de PDVSA con las petroleras europeas. Sin embargo, la licencia no permitía pagos directos al gobierno venezolano ni exportación. Por ello, hubo una pausa en agosto del 2022 cuando el gobierno venezolano exigió que las petroleras enviasen combustible a cambio de crudo”, explicó el analista económico.

El acuerdo de crudo por deuda fue reactivado en noviembre, permitiendo la exportación de miles de barriles a Europa.

Según Francisco Monaldi, investigador en política energética latinoamericana y director del Programa de Energía para América Latina en el Centro de Estudios Energéticos del Instituto Baker de Políticas Públicas de la Universidad Rice, la licencia podría agregar 40.000-60.000 bpd a la producción venezolana en dos años.

Un año después, según Reuters, Estados Unidos autorizó una modificación del acuerdo: permitiendo a las petroleras exportar crudo a Venezuela para mitigar la escasez. Antes de las sanciones, Venezuela solía intercambiar crudo por gasolina. El intercambio, además, puede tener un impacto geopolítico: permitiéndole a las petroleras europeas tomar el espacio que Irán ha labrado desde 2020, proveyéndole gasolina a Venezuela por las paralizaciones recurrentes de sus refinerías, añadió Oliveros.

Grave crisis

La llegada del envío de nafta se produce en un momento en que Venezuela enfrenta una grave escasez de combustible, con una producción actual de combustible que solo cubre alrededor de 95.000 barriles diarios, lo cual es insuficiente para satisfacer la demanda. La mayoría del suministro de combustible disponible se dirige hacia la ciudad capital de Caracas para evitar interrupciones, lo que hace que otras ciudades del país sufran racionamiento, con muchas estaciones de servicio operando solo durante unas pocas horas al día.

El nuevo modelo también es un buen augurio para Eni y Repsol, que esperan conseguir una licencia para exportación de gas: enfocándose en el proyecto Perla y en beneficiarse de un proyecto de la UE que busca capturar emisiones de metano y exportarlas como gas natural”, completó Oliveros.

Fuente: Cortesía de Versión Final

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