CNE: un juguete muy caro

Spread the love

Por Eduardo Martínez

El Consejo Nacional Electoral ha demostrado ser un juguete muy caro. Con todos sus sistemas de computadoras, redes e infraestructura pseudo tecnológica, se ha convertido en una especie de elefante blanco que no logra cumplir a cabalidad con sus objetivos: precisión, inmediatez y confianza.

El 21 de noviembre, mientras votábamos en Venezuela, en Chile se realizaban las elecciones presidenciales.

En Chile, esa misma tarde en la que cerraron las urnas, se pudo conocer con precisión quién había ganado. Los chilenos se fueron a dormir conociendo que habría una segunda vuelta, y los candidatos supieron con exactitud cuántos votos habían obtenido y en que puesto habían llegado.

En Venezuela, por el contrario, con la estrategia de “los resultados irreversibles”, ya en la madrugada del lunes, fuimos informados que el PSUV habría ganado 20 gobernaciones, la oposición solo 3, y que el alcalde del municipio Libertador de Caracas habría ganado la candidata del PSUV.

En el transcurso del día lunes, supimos de boca de uno de los rectores del CNE, que solo había 18 gobernaciones sobre las cuales los resultados eran “presuntamente” adjudicables al PSUV, y otras dos sobre las cuales no había precisión todavía.

En la tarde del mismo lunes, el presidente del Poder Electoral, Pedro Calzadilla, fue cuando ofreció su segundo boletín con los resultados “irreversibles”.

Sin aclarar porqué en la madrugada tenía 20 resultados irreversibles para el PSUV, solo tenía ahora 19. Aparte que concedió la victoria en Apure. Faltando por definir Barinas.

En cuanto a los alcaldes, informó que de 335 alcaldes, los resultados eran irreversibles en 322. De los cuales, 205 eran del PSUV, y 117 de la oposición.

Una cosa que llamó la atención, y demostraría el sesgo de Pedro Calzadilla, fue la forma en que totalizó los resultados. Minimizando a la oposición, totalizó todos los votos del régimen bajo el título “Gran Polo Patriótico”, en tanto que los resultados de la oposición los discriminó en tres toletes: MUD (59), Alianza Democrática (37) y otros partidos (21).

En el caso de Barinas, estado emblemático y coto cerrado de la familia Chávez, faltarían 4 actas por totalizar. Freddy Supelano, candidato opositor, supera al candidato oficialista por 315 votos, y con esas 4 actas en la mano proclamó su triunfo. Lo que pone “chiquita” la situación para el CNE.

En efecto, en los resultados del CNE aparece cerrada la totalización de los diputados regionales, mientras continúa abierta la de gobernador que es más sencilla.

Todo esto demuestra que a irreversibilidad de los resultados no es muy precisa, la totalización no es inmediata y la desconfianza es evidente. El CNE….. es un jueguete muy caro.

Algunos datos pseudo oficiales:

Se habría trasmitido el 99.20 % de las actas, habría participado el 42.26 %, y según, 21 cargos a gobernadores y gobernadoras ya son adjudicables y definitivos.

Fuente: CNE

 

Deja un comentario