Nelson Maica: Bases del liberalismo

por Nelson Maica C

Con la finalidad de evitar otros riesgos se ha propuesto, por parte de algunos teóricos, una estrategia, tal vez, más ajustada al ámbito de la teoría, la que, siguiendo a William H. Hutt, vamos a denominar estrategia dual y que consiste básicamente en lo siguiente:

“Por un lado, deberá continuarse el estudio de los principios esencia­les de la teoría liberal y sus consecuencias, definiendo sin compromiso alguno cuáles son los objetivos finales que se pretende conseguir a lar­go plazo y las implicaciones teóricas esenciales de los mismos”.

“Por otro lado, y a más corto plazo, puede y debe diseñarse una polí­tica de acercamiento gradual hacia dichos objetivos con la condición de que la misma sea siempre coherente con los mismos. Habrán de evitarse, por tanto, soluciones de compromiso que vayan en la dirección opues­ta a los objetivos prefijados o que oculten o confundan en mayor o me­nor medida a la ciudadanía sobre cuáles son los objetivos finales y sus implicaciones (error, este último, en el que, como hemos dicho, a menu­do ha caído la Escuela de Chicago). Solamente esta estrategia puede hacer posible alcanzar políticamente a medio y a largo plazo lo que quizá hoy parezca muy difícil de lograr”. Citas de William H. Hutt, Polttically ¿Impossible?, The Instituto of Economic Affairs, Londres, 1971; existe una traducción española publicada con el título de El economista y la política: ensayos sobre la “imposibilidad política” del análisis económico, Unión Editorial, Madrid 1975.

Los puntos esenciales, para este teórico, de una estrategia dual que ha de desarrollar todo luchador por la libertad han de ser, por tanto, los siguientes:

a)   Estudiar con tesón y constancia los principios teóricos y las consecuencias últimas derivadas de los mismos, sin hacer concesión alguna a las exigencias políticas a corto plazo.

b)   Manteniendo con carácter irrenunciable la actividad anterior, rea­lizar una labor de educación y divulgación ciudadana sobre cuáles son los principios teóricos esenciales y sus implicaciones.

c)   Sin perder de vista cuáles son los objetivos últimos y sus impli­caciones, ni abandonar la labor de educación y divulgación, diseñar teó­ricamente procesos de transición alternativos que, sin violar en ningún caso los principios teóricos, vayan siempre dirigidos en la buena dirección. (Se trata, en suma, de seguir la recomendación del Premio Nóbel de Econo­mía James M. Buchanan, en relación con la necesaria búsqueda teórica de caminos alternativos para desmantelar el Estado de Bienestar: “political economists fulfil their proper role when they can show politicians that there do exist ways to cióse down the excesses of the welfare state without involving default on the contracts that this state has obliged itself to. This approach to reform not oniy meets ordinary precepts of fairness; it aiso facilitates the political leaders’ task of organising the consensus necessary to allow any institutional changes to be made at all”. James B. Buchanan, Dismantling the Welfare State, cap., XVI de Liberty, Market and State, Harvester Press, Gran Bretaña, 1986, p. 184.).

d)   Si es ineludible aceptar un compromiso político a corto plazo, éste siempre habrá de pasar la prueba de que no se violen los principios esen­ciales (es decir, que el compromiso nunca suponga un alejamiento de los mismos). Además habrá que explicar a la ciudadanía que se trata de una concesión o compromiso efectuado a corto plazo por exigencia de las circunstancias políticas, y no de una prescripción teórica que sea con­secuencia lógica e inevitable del ideario liberal. (Solamente una actividad a nivel teórico que siga siempre y a rajatabla estas prescripciones puede evitar el riesgo más peligroso de toda estra­tegia liberal, y que no es otro que el de caer en el pragmatismo político del día a día olvidando, ante los afanes y dificultades que agobian al que tie­ne que tomar decisiones políticas a corto plazo, cuáles son los objetivos últimos que se deberían conseguir, en virtud de la supuesta imposibili­dad política de su logro).

El pragmatismo es un vicio peligroso para un li­beral, y en el pasado ha tenido efectos devastadores sobre la ideolo­gía liberal, motivando sistemáticamente que por conseguir o mantener el po­der se hayan consensuado y adoptado decisiones políticas que en muchos casos eran esencialmente incoherentes (es decir, que iban en una dirección contraria) con los que deberían haber sido los objetivos últi­mos a perseguir desde el punto de vista liberal.

Además, la exclusiva discusión de lo que era políticamente factible a muy corto plazo, y el hecho de que los propios científicos relegaran a un segundo plano e incluso olvidaran totalmente los objetivos finales, ha impedido en muchas ocasiones que se efectuase un estudio deteni­do de los principios teóricos, así como el necesario proceso de divulga­ción de los mismos.

Todo esto ha motivado en el pasado una continua pérdida de contenido en la ideología liberal, que en muchos casos ha quedado totalmente desdibujada y diluida en otros programas, intere­ses e ideologías.

Afortunadamente, las circunstancias han cambiado y los teóricos liberales han vuelto a la ofensiva, estudiando los principios teóricos más puros y divulgando su contenido e implica­ciones a nivel popular, lo cual explica el resurgir y el renovado impulso que la economía de mercado y el liberalismo en general están teniendo en todo el mundo.

Además, el hecho de que esta estrategia haya sido básicamente seguida por los miembros de la denominada Escuela Austriaca de Economía, explica porqué la misma, a pesar de su carác­ter elitista y relativamente minoritario, ha tomado el testigo del liderazgo del liberalismo teórico en el mundo, arrebatando la iniciativa del im­pulso teórico liberal a los miembros de la Escuela de Chicago.

Y es que, hoy en día, son los teóricos de la Escuela Austriaca los que fijan e impulsan la agenda del movimiento liberal, incluso a corto plazo, precisamente en virtud de la mayor seguridad y convencimiento que tienen sobre los principios teóricos que defienden y sus implica­ciones, y de la que suelen carecer sus a menudo incómodos “compañe­ros” de la Escuela de Chicago. (Se ha intentado aplicar con rigor los principios de esta estrategia dual que se reco­mienda, en el ámbito concreto del análisis de la crisis y reforma de la seguridad social, en el trabajo «The Crisis and Reform of Social Security: An Economic Ana-lysis from the Austrian Perspective», Journal des Economistes et des Etudes Humaines, vol. V., n.° 1, París y Aix-en-Provence, marzo de 1994, pp. 127-155).

Tips:

  • ¿Estado comunal? ¿Los países mas desarrollados del mundo son estados comunales? ¿Los estados en vías de desarrollo hoy son estados comunales? ¿Los estados comunistas son estados comunales, hoy? ¿Los estados del bienestar, son estados comunales? ¿Hasta donde la locura y la insensatez? ¿Hasta cuando lo permitimos?
  • ¿Estado personal? ¿Confusión de instituciones con personas? ¿El Estado como un instrumento para servirle únicamente a quien lo usa? ¿El Estado que es propietario del capital y quiere ser también propietario de los trabajadores? ¿Parecido a una plantación de algodón, ca;a, con esclavos, ya conocida, como la isla de la felicidad en el caribe?
  • ¿Ubicación? ¿Estamos dentro de un estado o fuera de el o pasamos a una prisión denominada estado comunal? ¿La lucha, la finalidad roja es contra el estado para transformarlo en una prisión estado? ¿Si no estamos y/o pertenecemos a un estado, donde estamos? ¿Qué paso con el territorio, con la población, con el gobierno, con la actividad, con la libertad, con la gestión, con las supuestas instituciones, valores, acciones, relaciones, etc.? ¿Todo quedo en nada? Esto es la nada.
  • A esta hora, en este tiempo, parece que pasan a valer más las acciones de la resistencia y de la oposición que sus opiniones, cartas, declaraciones, etc.… pero,…. ¿Quién y/o quienes actúan? ¿Quién se pone adelante, como se pregunta en el llano? ¿Quién conduce la manada?
  • ¿Luego de 13 a;os en el gobierno, quien será, a quien le echaran la culpa, de la falta de materias primas?
  • ¿Luego de tanta promesa, cambios de funcionarios, apuntalamiento económico anunciado con fanfarria, la corporación eléctrica no es viable financieramente? ¿Por qué y para que se desmantelo la organización eléctrica anterior? ¿Para destruirla igual que las otras industrias, como las de Guayana? ¿A quien le echaran la culpa?
  • ¿Hasta cuando el control de cambio? ¿Por qué el pueblo no puede usar la moneda que le convenga libremente? ¿Por qué no existe libre circulación y mercado de monedas en el país? ¿Por qué y hasta cuando la estafa a la población?

 

“Perdemos la libertad una vez que la gente llega a creer que el fin justifica los medios”.
Paul Craig Roberts, 1939-, economista y periodista estadounidense.-

 

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